Claudia Rivera está tan obsesionada con los medios de comunicación cuyas líneas editoriales no pudo comprar que ahora ya no sólo manda a golpear a sus reporteros para evitar que sigan exhibiendo el repudio que los electores en la Angelópolis le hacen sentir a diario, también ya amenazó con mandarnos a investigar
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Interrogar a Claudia Rivera sobre las obras o frases del escritor británico George Orwell sería una pregunta necia.
Al escuchar hablar, o, mejor dicho, cantinflear a la peor alcaldesa del país, quien hoy busca de manera desesperada su reelección, la cual luce cada vez más lejana, es prueba suficiente para reconocer que ella solo lee a Alejandro Jodorowsky, Diego Dreyfus y Daniel Habif, por recomendación de su gurú personal, que también la hace de consorte real.
Si Rivera Vivanco no viviera en una burbuja entendería a la perfección la frase que acuñó Eric Arthur Blair: libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír.
Ver: Esta son las encuestas que Claudia Rivera le escondió al Sol de Puebla
Y es que, la candidata espuria de Morena solo quiere oír lo que ella anhela escuchar.
La soberbia cegó a Claudia Rivera desde hace meses.
En la recta final de las campañas, la repudiada Claudia Rivera ya encontró el pretexto perfecto para justificar la derrota inminente que le espera el 6 de junio: todo fue culpa de los medios de comunicación críticos.
La abanderada del Movimiento Regeneración Nacional se convirtió en aquellos políticos rancios que preguntan “¿qué hora es?” buscando que le respondan “la hora que usted diga, señora presidenta”.
La venda que se ha puesto Rivera Vivanco en los ojos y que la tiene dando palos de ciego es solo parte de su estrategia para evadir la responsabilidad de su fracaso electoral y que la han llevado a encabezar una ridícula cruzada en contra de los periodistas, que hemos documentado su corrupción, nepotismo, misoginia e ineptitud a lo largo de su inconclusa gestión y que ahora la tienen en caída libre a falta de dos semanas para la jornada electoral.
Claudia Rivera está tan obsesionada con los medios de comunicación cuyas líneas editoriales no pudo comprar que ahora ya no sólo manda a golpear a sus reporteros para evitar que sigan exhibiendo el repudio que los electores en la Angelópolis le hacen sentir a diario, también ya amenazó con mandarnos a investigar para responsabilizarlos del fracaso que le espera en las urnas durante el primer domingo de junio.
En sus propias palabras, Diario CAMBIO, El Incorrecto MX, Revista Almanaque, Periódico Exclusivas y MTP Noticias somos capaces de inclinar la balanza a favor de tal o cual candidato en cada proceso electoral.
Vaya responsabilidad tenemos los medios que dirigimos Arturo Rueda, Osvaldo Macuil, Elvia Cruz e Iván Tirzo, Jesús Arroyo y quien esto escribe.
Lo que a Claudia Rivera la tiene enloquecida y fúrica contra este grupo de periodistas es que sus voceros, a los que enriqueció durante los últimos años, no han podido, o no han querido, dar la cara por ella pese a los cientos de miles de pesos que les entregó sin importar que su influencia sea nula y sus interacciones sean marginales.
Ver: Vulgaridad, moches y mentiras hunden aún más a Claudia Rivera
Sus reporteros y periodistas consentidos, quienes corrompieron su “periodismo independiente”, ya dejaron morir sola a Rivera Vivanco conocedores de que la repudiada candidata de Morena en la capital se hundió antes de zarpar.
Los millones de pesos derrochados por su vocera Magaly Herrera terminaron en la basura.
Un gasto inútil como el trabajo de sus voceros.
La repudiada Claudia Rivera está negada a ver la realidad.
Si la gente la recibe a mentadas de madre y no quieren que ni se les acerque, Rivera Vivanco jura que son rijosos sembrados por Gabriel Biestro o por los propios reporteros que cubren su campaña; si a la candidata espuria la bajan de una combi jura que se trata de una percepción equivocada que están vendiendo los medios de comunicación; si la deprimente abanderada lopezobradorista no sube en las encuestas, busca descalificarlas a como dé lugar al tacharla de sesgadas y racistas.
De ese tamaño es la incongruencia de la abanderada de Morena.
Por enésima ocasión, señora Claudia Rivera: ni con sus amenazas va a lograr amordazarnos ni callarnos.
Lo que usted busca es que todos en los medios seamos focas aplaudidoras para que esté contenta con el oficio periodístico.
Deje ya de victimizarse y asuma las consecuencias de su fracaso como edil y ahora como candidata.
Nosotros no somos responsables de que la gente la deteste y ni por equivocación la vuelvan a dar su voto para que termine de hundir a nuestra ciudad.
No nos crea tan importantes, aunque la modestia es aparte.
Su cruzada contra los medios de comunicación, además de absurda, no es más que otro de sus arrebatos para justificar su incapacidad e ineficiencia.
Ver: La verdadera basura es su campaña y fue su gobierno inconcluso, señora Claudia Rivera
Usted podrá investigarnos, hostigarnos, amenazarnos, insultarnos y golpearnos, pero eso no la va a hacer reelegirse en el Ayuntamiento de Puebla.
Si quiere leer una buena noticia para usted en este portal, aquí la tiene: ya falta menos para que su calvario termine.
Un nuevo día es un día menos para el 6 de junio.
Servida, señora Claudia.
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