Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Aunque la presidenta del PAN en Puebla Genoveva Huerta se indigne cada vez que se asegure que ella y el Comité Directivo Estatal del partido azul obedecen a los intereses de Fernando Manzanilla y Eduardo Alcántara, existen hechos irrefutables que así lo demuestran.
Mientras en lo político, Huerta Villegas hace todo lo que Manzanilla Prieto, líder de la Banda de los Conejos, le dicta; en lo administrativo, la lideresa de Acción Nacional aprueba todas las ocurrencias de Alcántara Montiel, quien poco a poco ha ganado más poder al interior del CDE panista.
Mejor no le pudo quedar el apodo que con el que el talentoso periodista Ricardo Morales bautizó a Eduardo Alcántara: “El Rasputín de Genoveva”.
Y es que, el ex secretario de Gobernación Municipal ya no sólo es el asesor estrella de Genoveva Huerta, también es el poder detrás del trono con mayor injerencia que el propio Fernando Manzanilla.
La última gran jugada con la que Eduardo Alcántara incrementó su poder al interior del CDE del PAN en Puebla fue la salida de José Sánchez Aguilar de la secretaría de Fortalecimiento Interno del Comité Estatal, la cual era la dirección encargada de conducir los primeros borradores de los aspirantes con los que cuenta el albiazul para la elección intermedia del 2021.
La renuncia que se hizo efectiva desde el lunes pasado se debió a que “El Rasputín” Alcántara grilló a Pepe Aguilar, quien fuera uno de los hombres más cercanos al preso Eukid Castañón a tal grado de conformar la Estructura Maya, al esparcir la versión, que llegó hasta los oídos de Genoveva, de que el ex operador morenovallista estaba vendiendo las candidaturas del partido para los comicios del próximo año.
Las mentiras de Alcántara Montiel tenían una motivación clara: colocar a uno de sus alfiles como el próximo secretario de Fortalecimiento Interno del Comité panista para tener el control absoluto de todas las posiciones que Acción Nacional postulará en el proceso en puerta.
Desde hace días, el “asesor estrella” de Huerta Villegas ya comenzó a recibir a un grupo de aspirantes del interior del estado en su oficina particular en la Colonia Huexotitla, sede alterna del CDE panista, para encabezar el proceso de depuración de cuadros que buscarán una alcaldía, una diputación local o una regiduría.
Sorprende que la sede alterna del Comité del PAN, ubicada en la 16 de Septiembre y en donde se ubica la Consultoría Consensa, tenga la fachada de una estética de cortes y uñas con el claro objetivo de engañar a la militancia panista y que “El Rasputín de Genoveva” pueda seguir moviendo desde las sombras las riendas de la dirigencia azul.
Al decir de diferentes fuentes consultas por este reportero, Alcántara Montiel cuenta con todo el respaldo de Genoveva Huerta para conducir la preselección de candidatos y hasta el derecho de vetar a aquellos que no sean cómodos para el proyecto de ambos.
Por estas razones es que Pepe Sánchez, quien era de los pocos integrantes del CDE del PAN quien conocía bien a las estructuras del partido, se le presentaba como un estorbo a Eduardo Alcántara, lo que detonó en apresurar su salida con las mentiras que Huerta Villegas terminó por creer.
De a pocos, Alcántara sigue ganando posiciones e incrementando su poder como el hombre del Comité Estatal del PAN en Puebla.
¿Así o más claro de quiénes son las personas que, en los hechos, presiden a Acción Nacional en la aldea?
Vaya dupla a la que Genoveva Huerta se arrimó.
El PAN se desmorona poco a poco.
Off the record
Un hecho que para muchos integrantes del Consejo Político Estatal no pasó desapercibido durante la sesión del pasado sábado fue la aprobación del presupuesto 2020 del CDE, que preside Genoveva Huerta, la cual no había podido abordarse por los problemas del Covid-19.
Aunque Huerta Villegas extralimitó sus facultades como presidenta del partido al ejercer el presupuesto del año en curso sin la aprobación de sus consejeros estatal, la situación poco común que se vive por la contingencia de salud permitió a la lideresa panista salir bien parada de dicha maniobra.
De lo que no pudo librarse Genoveva fue de las críticas de sus propios correligionarios que integran el Consejo Político por el uso y destino del “gasto libre” del Comité Estatal, el cual se ocupó casi todo en el pago de los cursos y asesorías que brinda al partido Eduardo “Rasputín” Alcántara.
Y es que, la pandemia fue muy generosa con Alcántara Montiel, quien hizo su agosto con los cursos ‘fachones’ que su consultoría Consensa vendió a Huerta Villegas.
Ni como anillo al dedo.

