Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
A muchos en el panismo poblano tomó por sorpresa la exoneración que Genoveva Huerta otorgó a Marcelo García Almaguer para regresar a las filas del Partido Acción Nacional tras su violenta salida en enero del 2019 cuando como coordinador legislativo del albiazul en el Congreso local, sin meter las manos, entregó la gubernatura interina al barbosismo en la figura de Don Guillermo Pacheco Pulido.
Para una buena parte del círculo rojo y del propio partido, el perdón instantáneo a Marcelo Eugenio por parte de la presidenta del Comité Estatal del PAN en Puebla fue tomado como un disparate luego de que el mal llamado “experto en crisis virales” negó y escupió la tumba de su padre político, el siniestro Rafael Moreno Valle, para validar así su efímero periplo como diputado sin partido, quien quiso vender la idea de ser un ciudadano alejado de los institutos políticos tradicionales.
Sobra decir que sólo, sus granjas de bots en Twitter y Facebook compraron la idea de que el sicario digital del morenovalismo era un diputado ciudadano.
Para mantenerse vigente en la esfera pública y no pasar desapercibido como uno más en la actual legislatura, “El Chelo” se rindió a los pies de Gabriel Biestro, presidente del Congreso local, y sumó los votos del malogrado G5 a la bancada de Morena para la mayoría de reformas y elecciones que se llevaron a cabo en estos dos primeros años de la actual legislatura.
En pocas palabras, Marcelo vendió caro su amor al barbosismo tras traicionar al grupo político al que le debía todo.
Luego de un año y medio explorando la posibilidad de encabezar un movimiento independiente para los comicios intermedios del próximo año, García Almaguer comenzó a coquetear con Movimiento Ciudadano para abanderar al partido naranja en la Angelópolis el próximo año ante el fracaso de colocarse como un aspirante serio, pues jamás pudo abandonar sus marginales números en intención de voto y conocimiento plasmados en las más recientes encuestas rumbo al proceso electoral del 2021.
El regio García Almaguer entendió al fin que no es lo mismo sus bots y cuentas falsas en redes sociales que hacer proselitismo real en las calles.
El regreso del “Chelo” al PAN no es más que otro movimiento desesperado de Genoveva Huerta para desgastar a Eduardo Rivera, quien se perfila otra vez a ser el candidato del partido azul en la capital para las elecciones del próximo año.
Y es que, Huerta Villegas ya dio por muerto su sueño guajiro de abanderar a Acción Nacional en la Angelópolis ante su carente rentabilidad electoral, por lo que ya puso a correr a Marcelo Eugenio para que sea su “tonto útil” en la contienda interna que se vaticina como método de selección del candidato a presidente municipal de Acción Nacional en la capital.
También, la ex diputada federal ya abandonó a su suerte al marginal Oswaldo “El Payaso Pillín” Jiménez como su Plan B, pues el sobrino incómodo de Tony Gali no ganaría ni la elección de la presidencia de su colonia.
La lideresa panista reconoció que es más fácil mantenerse al frente del Comité Estatal y amarrar la primera diputación plurinominal al Congreso del estado que hacerse de la candidatura panista en la capital.
Sin embargo, Huerta Villegas está determinada en mermar, lo más posible, a Rivera Pérez en el proceso interno para que llegue desgastado a los comicios locales, además de que su grupo político le hará vacío a la campaña del ex edil capitalino-
De hecho, García Almaguer, luego de la sesión del Consejo Político Estatal del pasado sábado en la que Genoveva demostró su poder y el control que tiene en dicho órgano, encabezó una reunión en la casa de la familia Barranco a la que se dieron cita las ruinas del morenovallismo para cerrar filas con el diputado local en la cruzada que sostendrá contra Lalo Rivera.
Refrendo mis valores panistas con generosidad y altura de miras.
Agradecido de pertenecer a una gran familia de mujeres y hombres con grandes ideales y un firme propósito en la búsqueda del bien común.
¡Nos une el amor por #Puebla!
📄https://t.co/YJFCbBc8T1 pic.twitter.com/ukbcgHkTpU— Chelo García (@MgBranding) November 29, 2020
Un personaje que no pasó desapercibido en el cónclave en la residencia de la Colonia El Mirador fue Juan Carlos Alonso, hermano mayor de la fallecida Martha Erika, quien ya se sumó de lleno a la precampaña de Marcelo para descarrilar a Rivera Pérez, quien tiene los mejores números del PAN para los próximos comicios.
“Juanca” Alonso sigue sediento de venganza contra el barbosismo.
La idea de darle free pass a “Chelo” García se terminó por definir el mismo viernes cuando Eduardo “El Rasputín” Alcántara, “asesor estrella” de Genoveva Huerta, recibió la última encuesta que el Comité Estatal contrató para medir las opciones reales de la lideresa estatal y los números del PAN en la Angelópolis.
Para sorpresa de los propios panistas, los números de Lalo Rivera ya se estancaron a tal grado que Gabriel Biestro, el mejor candidato que tiene Morena para el 2021, ya les redujo la ventaja a sólo dos puntos en el cruce directo entre ambos aspirantes.
Es decir, empate técnico.
Ni Lalo Rivera garantiza ya el triunfo para el PAN en 2021.
Por lo anterior, los restos del morenovallismo ya se aglutinaron en la figura de Marcelo García Almaguer con la idea de que los porcentajes de Lalo Rivera comenzarán a caer y que, en una elección interna, al contar con el control del partido en la figura de Genoveva Huerta, pueden vender al ex alcalde en el proceso que definirá al abanderado del PAN en la capital.
No cabe duda que las viudas del morenovallismo están acabando con lo que queda de la memoria del oscuro Rafael.
El pacto del Mirador con “Chelo” García.
Tantita memoria, señores.
