Por Carlos Madrid
Antes de compartir pantalla con Eugenio Derbez y Pedro Alonso en El Juicio, Íker Sánchez Solano ya había tenido un debut cinematográfico poco común.
El joven actor formó parte de Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades, la película de Alejandro González Iñárritu protagonizada por Daniel Giménez Cacho.
En aquella cinta interpretó a Lorenzo, hijo del personaje de Giménez Cacho. Fue su primera aparición en la pantalla grande y una experiencia que lo colocó, desde muy joven, dentro de una producción dirigida por uno de los cineastas mexicanos más reconocidos internacionalmente.
Ahora, cuatro años después del estreno de Bardo, Íker Sánchez Solano vuelve a aparecer en una producción de gran alcance.
En El Juicio interpreta a Carlos Huerta, el joven acusado de abusar sexualmente de una compañera de escuela. Su personaje es una de las piezas centrales del conflicto que enfrenta a las familias interpretadas por Eugenio Derbez y Pedro Alonso. Y hay un detalle que conecta esta nueva etapa con Puebla.
Íker fue parte del elenco que llegó a la capital poblana durante el rodaje de El Juicio. La producción utilizó diferentes espacios de la ciudad y convirtió durante semanas calles y zonas de Puebla en escenarios de la serie que este 11 de septiembre llegará a Prime Video.
Su recorrido resulta llamativo.
Pasó de trabajar bajo la dirección de Alejandro González Iñárritu, compartiendo escena con Daniel Giménez Cacho, a integrarse a una producción encabezada por Eugenio Derbez y Pedro Alonso.
Sánchez Solano también se ha formado en teatro y estudia actuación en Casa del Teatro, en Ciudad de México.
Ahora su rostro comienza a ser identificado por una nueva generación de espectadores.
Y Puebla forma parte de ese recorrido.
El Juicio se estrena este 11 de septiembre en Prime Video, con ocho episodios.
Para Íker Sánchez Solano será una nueva oportunidad de demostrar que aquel debut junto a Iñárritu no fue una aparición aislada, sino el comienzo de una carrera que empieza a tomar nuevos caminos.