Hace once años, el circo mexicano cambió para siempre. La prohibición de los espectáculos con animales marcó el inicio de una nueva etapa para una tradición que, durante generaciones, formó parte del imaginario de miles de familias.
Sin embargo, hay recuerdos que no desaparecen con una ley.
Durante la presentación del nuevo espectáculo del Circo Aurelio Atayde, una imagen llamó especialmente mi atención. En medio de la función aparece una enorme marioneta con forma de elefante. No está ahí para realizar un acto ni para sorprender con alguna destreza. Está ahí para recordar. Operada por cinco artistas, la figura cobra vida como un homenaje a la historia de una familia que creció entre elefantes, tigres y otros animales que durante décadas formaron parte del circo.
“Es un homenaje a nuestra familia”, explicó Aurelio Atayde durante la rueda de prensa. Sus palabras fueron sencillas, pero profundas. Recordó que él mismo creció rodeado de esos animales. Era otra época, otra manera de entender este espectáculo que hoy ha evolucionado.
El Circo Aurelio Atayde, con más de 150 años de historia, ha sido testigo de prácticamente todas las transformaciones del entretenimiento en México. Hoy, esa magia continúa a través del talento de más de 30 artistas de distintas nacionalidades, quienes demuestran que la esencia del circo sigue siendo despertar el asombro.
Quizá esa marioneta resume mejor que cualquier discurso esa transformación. No pretende revivir el pasado ni cuestionar el presente; abraza la memoria de quienes construyeron esta historia y la comparte con las nuevas generaciones desde otro lenguaje: el del arte, la nostalgia y el respeto.
Al salir de la carpa entendí que aquel elefante no estaba hecho para reemplazar un recuerdo, sino para mantenerlo vivo. Porque hay historias que no regresan para repetirse, sino para recordarnos de dónde venimos. Y eso, precisamente, fue lo que el Circo Aurelio Atayde decidió compartir con su público: que la memoria también puede convertirse en espectáculo.
El espectáculo “La última estrella del universo” permanecerá en Puebla hasta el 19 de julio, bajo la gran carpa instalada frente a Angelópolis, junto al Hospital Puebla. La cartelera, horarios y boletos pueden consultarse en los canales oficiales del Circo Aurelio Atayde.