Durante el primer semestre de 2026, los municipios de Tehuacán y Atlixco acumularon más de mil 200 delitos de alto impacto en Puebla, de acuerdo con reportes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y la Fiscalía General del Estado (FGE).
De acuerdo con información publicada por ALMANAQUE, en el caso de Tehuacán, la incidencia delictiva se mantiene como una de las más preocupantes en la entidad.
Autoridades estatales han identificado a la junta auxiliar de San Diego Chalma como uno de los principales puntos de violencia, donde se registran enfrentamientos entre grupos criminales y constantes hallazgos de cuerpos.
Las investigaciones de la FGE advierten que organizaciones delictivas provenientes de otras regiones han encontrado en esta zona un espacio de operación, aprovechando caminos rurales y zonas de difícil acceso para ocultar evidencias.
A este escenario se suman condiciones urbanas que complican la seguridad. El municipio cuenta con al menos 38 colonias irregulares, varias de ellas asentadas dentro de la Reserva de la Biósfera Tehuacán-Cuicatlán, lo que dificulta la presencia institucional y el control territorial.
Por su parte, Atlixco presenta un comportamiento distinto en las estadísticas oficiales. Informes de la Secretaría de Seguridad Pública estatal reportan una disminución del 37% en la incidencia delictiva, con reducciones significativas en robo de vehículos y asaltos a transeúntes, atribuidas al fortalecimiento de la videovigilancia conectada al sistema C5i.
No obstante, estos avances contrastan con episodios de violencia extrema. En una junta auxiliar, un grupo de pobladores linchó a cuatro personas señaladas por el robo de una camioneta, un hecho que evidenció tensiones sociales y la persistencia de justicia por propia mano en comunidades rurales.
El panorama refleja dos realidades en la entidad: mientras algunos municipios reportan avances en seguridad, otros continúan enfrentando desafíos estructurales que mantienen altos niveles de violencia.