El partido Nueva Alianza presentó en el Congreso de Puebla una iniciativa para castigar los pinchazos en el transporte público y espacios de alta concentración, una práctica que busca someter a las víctimas mediante la administración de sustancias sin su consentimiento.
La propuesta contempla penas de hasta 7.5 años de prisión, en casos agravados.
La iniciativa es impulsada por los diputados Leonela Martínez Ayala y Elías Lozada Ortega, quienes argumentaron la necesidad de cerrar vacíos legales ante hechos similares ocurridos en otras entidades del país.
Tan solo en 2025, en la Ciudad de México, se documentaron denuncias de mujeres que fueron atacadas en el Metro mediante inyecciones, con el objetivo de dejarlas en estado de indefensión y facilitar delitos como el secuestro.
¿Cómo se castigarán los pinchazos en el transporte público de Puebla?
El proyecto plantea incorporar al Código Penal estatal un nuevo capítulo denominado “Administración de sustancias para inhibir la voluntad”, a través del Artículo 298 Bis.
Este apartado sanciona a quien, sin autorización de la víctima, le suministre o aplique cualquier sustancia destinada a afectar su conciencia, capacidad de decisión o resistencia física, sin importar el medio utilizado.
La iniciativa considerará sustancia cualquier elemento capaz de provocar alteraciones físicas, mentales o emocionales, incluso si el agresor no concreta otro delito posterior.
En el Artículo 298 Ter, se establece una sanción inicial de dos a cinco años de prisión, además de multas que van de 50 a 300 UMAs.
En caso de que la aplicación de la sustancia ocurra en el transporte público en un lugar de concentración masiva, la pena será de hasta 7 años y medio de prisión.