La secretaria de Bienestar del Gobierno de Puebla, Laura Artemisa García Chávez, es el centro de atención luego de utilizar en su propaganda política el logotipo oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2026, una imagen que se encuentra jurídicamente blindada por la FIFA y protegida en México por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), lo que podría constituir una infracción administrativa e incluso derivar en responsabilidades legales por uso indebido de propiedad industrial.
Luego de que la funcionaria Estatal entregara diversos artículos para promocionar su imagen política anticipadamente antes del desfile conmemorativo de la batalla del 5 de mayo.
De acuerdo con información oficial el IMPI otorgó a la FIFA un total de 344 registros de marca en territorio mexicano, además de otros cuatro vinculados al gobierno federal, con el objetivo de impedir el aprovechamiento comercial, promocional o propagandístico no autorizado de nombres, emblemas, tipografías, mascotas, frases e identidad gráfica relacionada con el Mundial 2026.
Por lo que cualquier actor político, empresa o particular que utilice estos distintivos sin licencia expresa puede ser sujeto a procedimientos sancionatorios.
La legislación mexicana en materia de propiedad industrial establece que el titular de una marca registrada tiene el derecho exclusivo de explotación y puede iniciar acciones contra terceros por reproducción, alteración o uso sin consentimiento.
El propio IMPI señala que el registro de marca concede protección legal plena en todo el territorio nacional y faculta a la autoridad para imponer medidas cautelares, multas económicas y hasta clausuras cuando exista aprovechamiento indebido de signos distintivos registrados.
En este contexto, especialistas advierten que las sanciones pueden alcanzar montos millonarios, superiores a los 27 millones de pesos dependiendo de la gravedad, reincidencia y beneficio obtenido, además de multas adicionales por cada conducta infractora que se configure.
El señalamiento cobra mayor relevancia porque el uso detectado no tendría fines informativos ni institucionales sobre la justa deportiva, sino una evidente intención de posicionamiento político-personal a través de artículos promocionales y difusión pública, lo que encuadra dentro de las prácticas que la FIFA ha decidido perseguir con rigor rumbo a la máxima fiesta del futbol.
Desde febrero pasado se informó que el organismo internacional reforzó su blindaje legal precisamente para evitar que gobiernos, negocios, marcas o figuras públicas capitalicen electoral o comercialmente la imagen del torneo sin autorización.