José María Sosa Álvarez fue condenado a 56 años de prisión por la desaparición de Paulina Camargo Limón, caso que permaneció abierto durante casi una década y que llegó a su etapa final con la resolución emitida por el Tribunal de Enjuiciamiento.
La sentencia fue recibida por la familia de la joven como un avance en la búsqueda de justicia, aunque su madre, Rocío Limón, señaló que aún permanece pendiente conocer qué ocurrió con Paulina y con el bebé que esperaba al momento de desaparecer en 2015.
El caso se remonta al 25 de agosto de ese año, cuando Paulina salió para acudir a una cita médica junto con Sosa Álvarez en la zona de Plaza Solé, en la colonia San Manuel, sin que desde entonces se haya confirmado su paradero.
Tras años de investigación, la Fiscalía General del Estado mantuvo abierta la carpeta por desaparición de persona, luego de que un proceso anterior por homicidio y aborto fue revocado. Con la nueva resolución, familiares y colectivos reiteraron que continuarán exigiendo respuestas sobre la ubicación de Paulina y su hijo.