La Fiscalía General del Estado de Puebla informó que la principal línea de investigación sobre la masacre ocurrida en Tehuitzingo apunta a un conflicto familiar relacionado con la disputa de terrenos, descartando hasta el momento la participación de grupos del crimen organizado.
La titular del organismo, Idamis Pastor Betancourt, dio a conocer avances del caso en entrevista con la periodista Azucena Uresti, donde confirmó que ya se busca a tres personas como presuntas responsables del ataque que dejó un saldo de diez personas asesinadas.
Entre las víctimas se encuentran tres menores de edad: un adolescente de 16 años, un niño de cinco años y una bebé de apenas un mes de nacida, lo que ha generado conmoción por la magnitud del crimen.
De acuerdo con la Fiscalía, las primeras indagatorias señalan que el hecho violento derivó de un conflicto previo entre familiares por la posesión de tierras.
“Hubo un conflicto familiar y, desafortunadamente, el responsable junto con otras personas tomó esta decisión”, indicó la funcionaria.
Uno de los elementos clave para descartar la intervención del crimen organizado fue el tipo de armamento utilizado.
Según explicó la fiscal, en la escena se localizaron casquillos de armas calibre .22 y de 9 milímetros, consideradas de uso común, muy distintas a las de alto poder que suelen emplear los grupos delictivos.
“Los calibres que utiliza la delincuencia organizada son de mayor capacidad. En este caso encontramos principalmente casquillos calibre .22 y solo uno de 9 milímetros”, detalló.
Esta hipótesis también se ve respaldada por testimonios recabados entre familiares y vecinos, quienes confirmaron la existencia de conflictos previos entre las víctimas y los presuntos agresores.
Las investigaciones continúan con trabajo de campo por parte de peritos y agentes ministeriales, quienes han realizado diligencias que van desde el levantamiento de los cuerpos hasta entrevistas con personas cercanas a las víctimas.
La Fiscalía también informó que el ataque ocurrió en un domicilio ubicado en una zona apartada, fuera del área urbana y sin cámaras de videovigilancia en el inmueble. No obstante, se han identificado dispositivos en zonas cercanas que podrían aportar información para la identificación de los responsables.
Los trabajos periciales se extendieron durante la noche en el Servicio Médico Forense, donde se prevé la entrega de los cuerpos a sus familiares en las próximas horas, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer el caso.