Saber dónde salir, dónde reunirse y cómo reaccionar puede hacer la diferencia durante una emergencia, por lo que el próximo 19 de septiembre Puebla participará en el Segundo Simulacro Nacional 2026, un ejercicio que tendrá como hipótesis un sismo de magnitud 7.7 y que busca que la población esté preparada para actuar ante un movimiento de gran intensidad.
El simulacro comenzará a las 12:00 horas y el escenario establecido para Puebla contempla un terremoto con epicentro a 15 kilómetros al suroeste de Tehuacán y una profundidad de 67 kilómetros.
La hipótesis plantea una intensidad máxima de VIII, por lo que el ejercicio permitirá poner a prueba no solo la reacción de las autoridades, sino también la capacidad de las familias para responder sin ponerse en riesgo.
Ante este escenario, la recomendación para la ciudadanía es no esperar hasta que comience la alerta para decidir qué hacer. En casa, escuelas, oficinas y comercios se deben identificar previamente las rutas de evacuación, ubicar los puntos de reunión y reconocer las zonas de menor riesgo.
También es importante acordar con familiares qué hacer y dónde encontrarse si un sismo ocurre cuando cada integrante se encuentra en un lugar diferente.
A las 12:00 horas, quienes participen deberán tomar el ejercicio con seriedad, mantener la calma, seguir las indicaciones de las brigadas y actuar como si realmente estuviera ocurriendo un sismo.
Más que cumplir con un protocolo, el simulacro permitirá detectar obstáculos, salidas que no están despejadas o puntos de reunión que podrían representar un problema durante una emergencia real.
Finalmente, hay una indicación que la población debe tener presente: si la alerta sísmica se activa fuera del horario establecido para el simulacro, no debe asumirse que se trata de un ejercicio.
En ese caso, deberá considerarse una emergencia real y aplicarse de inmediato el protocolo correspondiente, ya sea evacuar o realizar un repliegue, además de seguir las instrucciones de Protección Civil.