Un presunto desfalco por un millón 200 mil pesos dentro de Movimiento Ciudadano (MC) en Puebla ha desatado una crisis interna marcada por acusaciones, despidos y sospechas de uso indebido de recursos del partido.
En su columna, el periodista Zeús Munive detalló que el dinero —que se encontraba resguardado en una caja fuerte en las oficinas estatales— desapareció en mayo pasado sin explicación clara.
El monto, presuntamente destinado a la operación del partido y pago de nómina, estaba en efectivo y no habría sido reportado ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Según la versión interna, únicamente dos personas tenían acceso a la caja fuerte: la dirigente estatal y diputada local, Fedrha Suriano Corrales, y el tesorero del partido, José Luis Machorro.
Tras la desaparición del dinero, se inició una búsqueda de responsables que derivó en el despido de al menos dos trabajadores: una persona del área administrativa y un vigilante, quienes fueron señalados por el tesorero como presuntos implicados.
Sin embargo, las versiones dentro del partido apuntan a una disputa interna. La misma fuente asegura que la dirigente estatal habría exigido al tesorero solicitar un préstamo personal por 300 mil pesos para cubrir la nómina, bajo el argumento de que él sería responsable del faltante.
Las sospechas no terminan ahí. Militantes de MC han señalado coincidencias que han generado inconformidad, como la adquisición reciente de una vivienda por parte del hijo y la nuera de la dirigente estatal.
Aunque no existe confirmación oficial, algunos integrantes del partido sugieren que el inmueble podría estar relacionado con los recursos desaparecidos.
Además, trabajadores denunciaron la operación de un supuesto negocio privado dentro de las instalaciones del partido: una óptica presuntamente vinculada a Rodrigo Segura Soriano, hijo de la dirigente estatal.
El establecimiento habría sido instalado en un espacio previamente ocupado por la Secretaría de Elecciones, utilizando recursos del partido para la compra de equipo.
Hasta el momento, Movimiento Ciudadano no ha emitido una postura oficial sobre estos señalamientos, mientras crece la exigencia interna de esclarecer el destino de los recursos y deslindar responsabilidades.