El Congreso del Estado de Puebla aprobó por mayoría el Plan B electoral promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, una reforma constitucional que plantea reducir el número de regidores en los ayuntamientos y establecer límites al gasto de los poderes legislativos estatales.
En sesión extraordinaria, la iniciativa fue respaldada con 34 votos de Morena y sus aliados, mientras que el PAN y el PRI votaron en contra.
Con ello, Puebla se suma a otras entidades como Tabasco, Oaxaca, Chiapas, Quintana Roo y Querétaro que ya han dado su aval, acercando la declaratoria de validez de la reforma.
Durante el debate, la diputada del PAN, Susana Riestra Piña, criticó la rapidez con la que se aprobó el dictamen, al señalar que en cuestión de horas pasó por la Comisión Permanente, la de Gobernación y el Pleno, lo que calificó como un proceso apresurado.
En contraste, la legisladora de Morena, Marisol Amieva, defendió la reforma al asegurar que busca terminar con privilegios de la clase política, al impedir que se utilicen recursos públicos para beneficios como seguros médicos privados.
Desde la bancada del PRI, Delfina Pozos, advirtió que la reducción de regidores podría debilitar la representación en los ayuntamientos y afectar la rendición de cuentas, al limitar la participación de fuerzas opositoras.
La reforma contempla cambios a diversos artículos constitucionales para acotar el número de integrantes en los cabildos municipales, fijar un techo al presupuesto de los congresos locales y evitar que funcionarios electorales perciban salarios superiores al de la titular del Ejecutivo federal, en una medida que ha generado un fuerte contraste de posturas entre oficialismo y oposición.