El Gobierno Municipal de Puebla dejará de erogar alrededor de 80 millones de pesos correspondientes al hoyo financiero heredado por la pasada administración, debido a que diversas empresas acreedoras no entregaron la documentación necesaria para comprobar los contratos y sustentar legalmente el pago, informó el tesorero municipal, Héctor González Cobián.
El funcionario explicó que la Tesorería siempre mantuvo disposición para cubrir estos adeudos con proveedores y particulares que brindaron algún servicio al ayuntamiento; sin embargo, al no contar con el respaldo jurídico indispensable, la administración no puede liberar dichos recursos.
Incluso, señaló que varias de las empresas optaron por ya no insistir en el cobro tras no poder acreditar la relación contractual.
Algunos representantes empresariales dejaron de acercarse al gobierno capitalino, mientras que otros han manifestado su intención de apelar, aunque subrayó que están en su derecho.
No obstante, reiteró que el municipio actuó con responsabilidad financiera al asumir y liquidar gran parte de la deuda heredada, pese a que correspondía a compromisos adquiridos por el anterior gobierno panista.
Cabe recordar que al cierre de las administraciones de Eduardo Rivera Pérez y Adán Domínguez Sánchez se reportó un pasivo superior a los 400 millones de pesos con proveedores; sin embargo, tras la revisión emprendida por el alcalde Pepe Chedraui, el monto real ascendió a 547 millones de pesos, de los cuales más de 300 millones correspondían a constructoras por obras ya ejecutadas y no cubiertas.