Más de 500 trabajadores quedaron sin empleo tras el cierre de la empresa Stanley Black & Decker en Puebla, una de las firmas con mayor historia en la entidad. De acuerdo con versiones de los propios empleados, todos fueron liquidados al 100% conforme a la ley.
La planta, ubicada sobre la autopista México-Puebla a la altura de la Central de Abasto, operaba desde 1967, y era una de las empresas más importantes
El cierre tomó por sorpresa a la plantilla laboral. La mañana de este 4 de junio, los trabajadores acudieron de manera habitual a sus labores, pero fueron citados a una reunión donde se les notificó la suspensión definitiva de actividades y la terminación de la relación laboral.
De acuerdo con información preliminar, la empresa enfrentaba una baja en su producción durante los últimos meses, lo que habría vuelto insostenible la continuidad de sus operaciones en Puebla.
Asimismo, versiones periodísticas señalan que la compañía también tuvo que hacer frente a pagos elevados ante el Sistema de Administración Tributaria (SAT), derivados de diversas auditorías, lo que habría impactado en su situación financiera.
Hasta el momento, no se ha emitido una postura oficial por parte de la empresa sobre el cierre de la planta en la entidad.