En Puebla, el consumo de tabaco entre adolescentes encendió las alertas en el Congreso local. De acuerdo con el diputado Jaime Aurioles Barroeta, alrededor de 28 mil jóvenes fuman en la entidad, posicionándola entre las más afectadas a nivel nacional.
Ante este escenario, el legislador presentó una iniciativa para endurecer las sanciones contra quienes promuevan o faciliten el acceso de menores de edad a sustancias nocivas.
La propuesta contempla modificar el delito de corrupción de menores para incluir específicamente el uso de vapeadores, cigarros electrónicos y drogas sintéticas.
El planteamiento establece penas de entre cinco y diez años de prisión, además de sanciones económicas que podrían alcanzar hasta mil UMAs, dirigidas a quienes influyan directa o indirectamente en el consumo de estas sustancias por parte de niñas, niños y adolescentes.
Aurioles Barroeta advirtió que el problema no solo radica en el consumo de tabaco, sino en que estos productos suelen ser el primer contacto con otras drogas más peligrosas, debido a su fácil acceso y normalización entre jóvenes.
El legislador enfatizó que la intención es frenar esta práctica desde su origen, castigando a quienes incentivan conductas que ponen en riesgo la salud y el desarrollo de la población menor de edad.