En esta etapa final de la contienda sobrevivieron únicamente dos aspirantes: el ya mencionado Pepe Chedraui, quien parece llevar ventaja en este proceso interno; y Gabriela Sánchez, la carta femenina del armentismo, quien alcanzó, rebasó y desplazó a Laura Artemisa García, que –en un inicio– era la ‘tapada’ del CIS, pero no logró consolidar su proyecto político.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Tras semanas de incertidumbre, la definición de la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Puebla, al fin, entró a la etapa final.
Una vez destrabadas las unciones de las 10 mujeres y siete hombres que representarán al Movimiento Regeneración Nacional en los 17 estados que renovarán sus gobiernos el próximo año, ha llegago el turno de los dos mil 230 municpios que también elegiran a sus presidentes municipales en los comicios intermedios del 2027, incluidos los 217 de la entidad poblana.
Luego de un proceso interno complicado, que evidenció la crisis interna por la que atraviesa Morena por el enfrentamiento que existe entre lo que queda del obradorato y el grupo de la presidenta Claudia Sheinbaum, la 4T entrará en otra etapa de desgaste y jaloneos para elegir a sus abanderados en las principales capitales del país, entre ellas la ciudad de Puebla, que, desde ahora, será un tenso enfrentamiento entre el alcalde José Chedraui y el gobernador Alejandro Armenta.
En esta etapa final de la contienda sobrevivieron únicamente dos aspirantes: el ya mencionado Pepe Chedraui, quien parece llevar ventaja en este proceso interno; y Gabriela Sánchez, la carta femenina del armentismo, quien alcanzó, rebasó y desplazó a Laura Artemisa García, que –en un inicio– era la ‘tapada’ del CIS, pero no logró consolidar su proyecto político.
Como no se había visto en un buen tiempo, la interna por la coordinación municipal de los Comités de Defensa de la Transformación en Puebla capital, como se le conoce a las candidaturas de Morena para evadir las sanciones por actos anticipados de campaña, augura tiempos convulsos y promete rupturas entre el binomio que en el 2024 arrasó con todos los cargos de elección popular en el estado.
La unión que se mostró en el Grito de Independencia entre Chedraui y Armenta parece que no sobrevivirá al proceso interno que definirá a la o el abanderado de Morena en la Angelópolis.
Y es que Pepe Chedraui, el pasado domingo, por fin aceptó abiertamente sus intenciones de pelear por su reelección al frente del Ayuntamiento capitalino, anuncio, que para algunos sorprendidos, era imposible que se oficializara por no contar con el visto bueno del gobernador Armenta.
El ‘autodestape’ de Pepe Chedraui provocó que Gaby “La Bonita” Sánchez hiciera lo propio el pasado lunes a través de sus redes sociales y en una entrevista con Juan Carlos Valerio, en su noticiero matutino en Imagen Televisión.
Sánchez Saavedra subió la apuesta y la mañana de este martes renunció a su cargo como secretaria del Deporte y Juventud del gobierno del estado para prepararse para “la pelea más importante de su carrera”. La decisión de “La Bonita” busca, a todas luces, que Chedraui Budib también pida licencia como presidente municipal para equilibrar la contienda.
Como en las apuestas del poker, Pepe Chedraui puede hacer el call o simplemente esperar, como el ya lo adelantó, a los tiempos y reglas que marque la convocatoria, que debe ser publicada por el CEN de Morena en estos días, para la inscripción de todos los y las aspirantes a la presidencia municipal de Puebla.
Analicemos las fortalezas de los dos finalistas.
José Chedraui cuenta con la estructura y la plataforma del Ayuntamiento de Puebla. Además de un apellido que la ciudadanía reconoce de inmediato por los supermercados que llevan el mismo nombre, lo que de la da altos niveles de conocimiento y popularidad.
Aunado a eso, el actual acalde tiene el padrinazgo de uno de los hombres más poderosos de México, Carlos Slim, con quien ya no solo lo une una amistad; pues ahora ya son familia política. También, el empresario de origen libanés cuenta con otro gran alidado del empresariado nacional como lo es José Miguel Bejos, quien es uno los proveedores consentidos de los gobiernos de Morena.
Pepe logró salir vivo de las diferencias con el gobernador, supo ser cauto y mesurado, y demostró que tiene la virtud de la conciliación y la templanza para salir avante en momentos de apremio.
En tanto, Gaby “La Bonita” Sánchez es la outsider de los nuevos tiempos de la política en Puebla. La boxeadora campeona del mundo supo contar una historia de éxito y aspiracional, que hoy día vale muchísimo para ganar votos y simpatías.
Tan obvio como es, Gabriela Sánchez también cuenta con el respaldo del gobernador Armenta, quien hará todo lo posible –y hasta lo imposible– para inclincar la balanza a favor de su “corcholata”.
También, “La Bonita” Sánchez tiene como ventaja que no es una política viciada ni viene de otros partidos ni tampoco tiene escándalos a cuestas. La exsecretaria del Deporte es, literal, una hoja en blanco.
Ya lo dijo el secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala: “Gaby cuenta con todo el apoyo del equipo (el armentista) para la pelea del 2027”.
Insisto, la interna de Morena en la capital promete ser un choque de trenes entre el grupo de Pepe Chedraui, quien está labrando su propio camino, y el del gobernador Armenta, con Gaby Sánchez como gran heredera.
Una pelea que promete ser de antología.
The Final Countdown: Pepe Chedraui vs Gaby “La Bonita” Sánchez.
Se abren las apuestas.