Ahora, la opinión negativa y el repudio social será un factor determinante a considerar en los procesos internos para definir las candidaturas que Morena abanderará en los comicios intemedios del 2027.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
En política lo que un día es, al otro ya no.
Esta máxima del círculo rojo encaja a la perfección con la actualidad de Morena.
En el nuevo “partidazo” las reglas, los tiempos y los métodos cambian conforme a las circunstancias y las coyunturas.
Sí, lo que un día es, al otro ya no.
Un día tal o cual personaje se durmió como un candidatura ya en la bolsa, pero despertó como un apestado y fuera de cualquier postulación a un cargo de elección popular.
Insisto, en Morena nada es seguro.
Lo único seguro es la incertidumbre.
Uno de las premisas más importantes que llevó al PRI a gobernar al país más de 70 años fue “primero el proyecto, después los nombres” y ahora Morena parece adoptarlo tras una serie de decisones que han arrastrado al partido lopezobradorista a un desprestigio bastante acelarado pese a su corta vida.
Citlalli Hernández, una de las referencias obligadas de la 4T y una de las mujeres más inteligentes y sensataz con las que cuenta el Movimiento Regeneración Nacional, reconoció en días recientes uno de los principales problemas que han afectado a Morena: le abrieron las puertas del partido a perfiles ‘populares’, pero con reputaciones deshonrosas.
Y es que, al decir de la senadora con licencia, en procesos internos anteriores para definir a sus candidatos a gobernadores, senadores, alcales o diputados federales o locales, el partido marrón preponderaba la “popularidad” antes que la oponión de los ciudadanos.
Los ganadores de las internas era las personas más conocidas y no las de mejor reputación. Así, Morena llegó a postular candidatos y candiatas relacionadas con el Crimen Organizado, delincuentes de cuello blanco, violentadores, defraudadores y hasta charlatanes, quienes colgados de las figuras de Andrés Manuel López Obrador o de Claudia Sheibaum ostentaron u osten un escaño, una curul o un puesto público.
El pasado jueves, Hernández Mora adelantó que la Comisión Nacional de Elecciones del CEN de Morena modificará su fórmula interna para la selección de candidatos rumbo al proceso electoral de 2027, con el objetivo de privilegiar la opinión positiva de los aspirantes y reducir el peso de perfiles que, aunque ampliamente conocidos, registran malas referencias ciudadanas.
Es decir, ser popular ya no basta para hacerse una candidatura en la 4T.
Ahora, la opinión negativa y el repudio social será un factor determinante a considerar en los procesos internos para definir las candidaturas que Morena abanderará en los comicios intemedios del 2027.
Cuánto le ha costado a Morena en su imagen frente al electorado cargar con perfiles como Cuauhtémoc Blanco, Adán Augusto López, Rubén Rocha o Marinadel Pilar Ávila.
Pero, la fórmula en las encuestas no es el único cambio que ha realizado la dirigenica nacional morenista en los últimos días. Ante el muy rocoso proceso para ungir a sus candidatos y candidatas en los 17 estados que renovarán sus gobiernos, el CEN optó por no aplazar las fechas, sino que, también por ocultar el día exacto que serán dados a conocer los resultados.
Esto modificó el calendario dado a conocer por la propia dirigencia en marzo pasado. Ahora, nadie sabe cuándo serán ungidos los candidatos a diputados federales, locales y alcaldes que habrán de pelear por el cargo en las elecciones del próximo año.
De acuerdo con el nuevo itineario al que este reportero tuvo acceso, los registros para pelear por una candidatura a una diputación federal serán el 3 de agosto; por una presidencia municipal, el 21 de septiembre; y por una diputación local, el 8 de novimbre.
En pocas palabras, la definción para conocer el nombre del o la abanderada de Morena en Puebla capital va para largo y se puede prolongar, como ya lo había planteado en este mismo espacio en una entrega anterior de esta columna, hasta diciembre o enero del próximo año.
En Morena solo se sabe que no quieren a más personajes con dudosas reputaciones. El resto es de lo menos.
Las reglas, fechas y métodos pueden seguir cambiando.
“Primero el proyecto, después los nombres”.