Si Mier hubiera sido ungido como candidato y al postre se hubiera convertido en gobernador de Puebla hoy tendríamos un narcogobierno similar al de Rocha en Sinaloa
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
El libre albedrío.
Siempre el maldito libre albredrío.
Con esta cita a la teoría filosófica de San Agustín de Hipona, Nacho Mier se deslindó y dejó en la orfandad en el peor momento posible a Arturo Rueda, su exsocio en Diario Cambio, a quien no visitó ni un solo día en la cárcel durante los 18 meses que pasó preso a quien por años fue su cómplice y amigo.
“Cada quién es responsable de conducir el volante de su vida como quiera y atenerse a las consecuencias Morales y legales, por eso yo insisto, el único juez de la vida moral es Dios”, fueron las palabras exactas con las que Mier negó, como Pedro a Jesús, a Rueda en aquel 2023.
Mier Velazco bien podría reutilizar esta misma frase pero ahora con Ruben Rocha, el gobernador de Sinaloa, quien fue acusado, junto con ocho funcionarios mas, por el fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el administrador de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), Terrance C. Cole, por los delitos de tráfico de drogas y conexos con armas.
Y es que si alguien es cercano a Rocha Moya ese es Moisés Ignacio Mier Velazco.
A Nacho y al hoy acusado por la DEA los une más que una simple idelogía política. No, a Mier y a Rocha los ata cientos de millones de pesos en negocios oscuros, nexos con el crimen organizado y una serie de atrocidades cometidas bajo el halo protector del padrino político de ambos, Adán Augusto López.
Durante la interna de Morena del 2023 por la candidatura al gobierno del estado, este reportero fue el único que se atrevió a denunciar la ruta que conectaba a Puebla y Sinaloa, la cual fue trazada y opereda por Nacho Mier y por Rubén Moya.
El dispendio de recursos económicos, los cuales lucían como inagotables, visto en la fallida pre precampaña de “Morenacho” fueron financiados, como lo adelantó en exclusiva quien este escribe, por el gobernador de Sinaloa bajo la promesa de abrir rutas de distribución de drogas y la operación de otros delitos al Cartel de Chapitos, principales benefactores del mandatario que hoy está en la mira de la DEA.
De hecho, otro de los socios de Ignacio Mer, quien en su pre precampaña fungió como su vínculo empresarial, incrementó de manera exponencial su fortuna al construir las mismas torres residenciales y ejecutivas en Sinaloa, con todo el apoyo y garantías de Rocha Moya.
Como lo comenté en este mismo espacio en aquella interna del 2023, Rubén Moya enviaba cantidades escandalosas de dinero en efectivo a Nacho Mier para pagar los cientos de espectaculares con los que inundó pueblo, comprar voluntades, pagar medios de comunicación y financiar una estrcutura territorial inservible, que al final no sirivieron para detener lo inevitable: la candidatura de Alejandro Armenta, hoy gobernador de Puebla.
Sin embargo, los compromisos con “Los Chapitos” ya estaban hechos.
Si Mier hubiera sido ungido como candidato y al postre se hubiera convertido en gobernador de Puebla hoy tendríamos un narcogobierno similar al de Rocha en Sinaloa.
La Revista Proceso en un muy luminoso reportaje publicado la noche de este miércoles bajo el título “Así operaron Los Chapitos para que Rubén Rocha Moya ganara la elección, según EU” detalla a profundidad las acusaciones presentadas por la DEA en contra del gobernador sinaloense.
“El Departamento de Justicia de Estados Unidos asegura que la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa participó activamente durante la elección del 6 de junio de 2021 para garantizar que el candidato de Morena, Rubén Rocha Moya, resultara electo.
En la acusación presentada ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York se afirma que Rubén Rocha Moya se reunió a principios de 2021, antes de la elección, con los entonces líderes de Los Chapitos, entre ellos Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Ovidio Guzmán López, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán”.
Insisto, la candidatura de Nacho Mier era un verdadero peligro para Puebla.
La conexión con Sinaloa y los hijos del “Chapo” Guzmán hubieran llevado a la entidad poblana a vivir un auténtico infierno.
Claro, en la lógica de Nacho Mier, Ruben Moya podía ser amigo de narcotraficantes aludiendo al libre albedrio.
Lo mismo que él hizo al recibir dinero de “Los Chapitos” para pagar su onerosa y fallida pre precampaña.
En qué tremendo lío está metido Mier.
¿Y si Rocha canta?
El maldito libre albredrío.