Y es que el Movimiento Regeneración Nacional, como nunca en su primera década como partido político, vive momentos de mucha incertidumbre y escarnio público luego de que se ha logrado impregnar en el colectivo aquella acusación de ser un #Narcopartido, lanzada por la oposición
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
La importancia del proceso electoral del 2027 no solo será política, también será social, pues la presidenta Claudia Sheinbaum aprovechará los comicios intermedios para hacer una limpieza profunda y una gran depuración de todos aquellos perfiles de dudosas reputaciones, inmorales y con vínculos con el crimen organizado.
La cruzada emprendida por Palacio Nacional no será para nada sencilla.
Eso sí, es necesaria.
Y es que el Movimiento Regeneración Nacional, como nunca en su primera década como partido político, vive momentos de mucha incertidumbre y escarnio público luego de que se ha logrado impregnar en el colectivo aquella acusación de ser un #Narcopartido, lanzada por la oposición.
La narrativa –al menos en las redes sociales– del debate público que han logrado impulsar el PAN y el PRI por fin logró golpear el núcleo de Morena, partido que había enarbolado la honestidad y la justicia como sus principales distintivos, que siempre fueron ligados a la imagen del expresidente y líder moral Andrés Manuel López Obrador.
Los ataques del PRIAN coinciden también con la embestida del gobierno de Estados Unidos, de Donald Trump, quien regresó a la Casa Blanca con la determinación de erradicar a la izquierda en todo el continente americano.
Desde el país vecino se ha impulsado esta maquiavélica, pero bien planeada estrategia de vincular a Morena y sus líderes con los principales cárteles del narcotráfico en el país. Situar a López Obrador y a su familia como los principales benefactores del CO y como una sociedad que logró encumbrar al tabasqueño al poder tras 18 años de fracasar en el intento.
El escándalo del retiro de los permisos de visado a ‘peces gordos’ de Morena como Andrés Manuel López Beltrán, “Andy”, Marina del Pilar Ávila, Américo Villarreal, Alfonso Durazo, Adán Augusto López, ha sido una bomba que ha explotado en el seno del partido lopezobradorista.
Los cimientos de la 4T y sus dos pisos se tambalean.
La respuesta de Palacio Nacional no ha sido menor ni mucho menos dócil.
Primero fueron los escándalos de las listas de periodistas dadas a conocer por Luisa María Alcalde, quien al día siguiente tuvo que rectificar y recular en su estrategia bautizada como “ecosistemas digitales” para amplificar mentiras y ataques en contra del gobierno de la República en la red social X.
Después fue la exagerada defensa de “Andy” López Beltrán por parte de Palacio Nacional y el resto de la estructura de Morena tras revelarse la cancelación de su visa para visitar los Estados Unidos por supuestamente estar vinculado con el narco, una amplia red de lavado de dinero y de huachicol fiscal.
Insisto, Morena atraviesa momento lúgubres y muy enrarecidos.
Las elecciones intermedias del próximo año pintan para ser más complicadas de lo planeado.
No por nada, la presidenta Sheinbaum ha dado la indicación de no postular a un solo candidato con la mínima sospecha de ser o estar relacionado con el Crimen Organizado.
Sin embargo, existen personajes, como Liz Sánchez, la dueña de la franquicia del Partido del Trabajo en Puebla, que parece no importarle esta consigna de Claudia Sheinbaum.
Sin analizar los casos de Ariadna Ayala, en Atlixco; Juan Rivera, en Chignahuapan; o Guadalupe Lucero Bárcenas, en Acatlán de Osorio, la senadora petista quiere imponer a un presunto delincuente como candidato a presidente municipal en Zacatlán.
La sempiterna lideresa del PT ya le dio la bendición a Eybar Márquez, sobrino del exalcalde José Luis Márquez, esposo de Bety Sánchez, actual presidenta municipal, quien es una verdadera “fichita” en la región de la Sierra Norte.
Sobre Márquez Manzano pesa una denuncia por presuntamente haber asesinado en septiembre de 2027 a Graciela Domínguez por un siniestro que él provocó al conducir en estado de ebriedad y abandonar a la víctima y familia a su suerte.
“A pesar de una investigación que se realizó por oficio bajo los delitos de homicidio culposo, daño a la propiedad privada y lesiones culposas gracias al nepotismo e influencias lograron evadir su responsabilidad en el hecho”, acusaron en su momento la familia Vega Domínguez, la Asociación Civil Manú Vive y la consejera del Instituto Nacional de Mujeres, Lizeth Mejorada.
La familia Vega Domínguez resaltaron que las hijas de Graciela quedaron huérfanas debido a la negligencia de Jesús Escamilla y Eybar Márquez cuando eran apenas unas niñas.
Acusaron que los causantes de la muerte de su mamá solo pagaron 7 mil pesos para no ir a la cárcel, y poder seguir teniendo derecho de conducir.
Pero esto no es todo, Eybar Márquez también ha sido señalado por presuntamente lavar dinero, robarse terrenos y demás propiedades, además de tener vínculos con los cárteles que tienen presencia en la región.
Este es solo un ejemplo de las fichitas que Lizeth Sánchez quiere como candidatos del PT.
Liz Sánchez está viendo la procesión pasar y no se hinca.
Ni como ayudarle.
👉🏼Seguimos recorriendo cada rincón de Puebla porque la fortaleza del @PTPueblaOficial se construye desde el territorio y junto a nuestra gente.
— Liz Sánchez (@LizSanchezSM) August 7, 2026
Hoy llegamos a Zacatlán para celebrar el Congreso Municipal del #PT, acompañando a mi amigo Eybar Márquez, coordinador municipal de los… pic.twitter.com/Y5oR9zkV4H