En vida, el exgobernador siempre estuvo en contra de “poner todos los huevos en una sola canasta”, que siempre era como se refería al enorme peso que tenía la planta armadora para la economía del estado y sus estados vecinos como Tlaxcala o Hidalgo.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
El fallecido Rafael Moreno Valle, durante casi todo su sexenio, advirtió algo que –hace hasta hace una década– parecía improbable que sucediera: la salida de Volkswagen de Puebla.
En vida, el exgobernador siempre estuvo en contra de “poner todos los huevos en una sola canasta”, que siempre era como se refería al enorme peso que tenía la planta armadora para la economía del estado y sus estados vecinos como Tlaxcala o Hidalgo.
Y es que no es falso aquel refrán tan común entre los poblanos: “Si a la Vocho le da un resfriado, a Puebla le da una pulmonía”.
Por la crisis financiera global que atraviesa, ese presagio de Moreno Valle podría hacerse realidad.
Aunado a sus problemas económicos, la gota que ha derramado el vaso entre los dueños y directivos de la automotriz alemana son las extorsiones desproporcionadas del Sindicato de Trabajadores, que año con año chantajean con irse a huelga por no cumplirles sus pretensiones salariales y de prestaciones alejadas de toda realidad actual.
Volkswagen está a un paso de cancelar su planta armadora en Coronango,Puebla.
El panorama para la entidad para el 2030 puede ser algo más que funesto.
El impacto tan negativo, a mí parecer, no se está dimensionado lo suficiente.
La industria automotriz, limitada solo a VW y su filial de alta gama Audi, concentra el 82 por ciento de las exportaciones estatales y, ante una eventual huelga o salida del estado, podría interrumpirse la producción de vehículos destinados al mercado internacional, con efectos críticos para la economía de la entidad.
El sustento de más de 61 mil personas en Puebla depende de manera directa del ingreso económico derivado de la planta de Volkswagen de México. Si se expande el cálculo a toda la cadena de valor, transporte, servicios secundarios y el poder adquisitivo que genera el sector automotriz, el ecosistema impacta a un aproximado de entre 100 mil y 150 mil individuos en la entidad.
La armadora teutona cuenta actualmente con una plantilla formal de alrededor de 11 mil 800 a 13 mil trabajadores (entre técnicos sindicalizados, personal de confianza y administrativos) en su planta de Coronango.
Esa plantilla equivale a 1.7% de los empleos asegurados en Puebla y a 6.3% de las plazas formales del sector manufacturero estatal, según datos de la Secretaría del Trabajo estatal.
Además, se calculan por lo menos 35 mil empleos indirectos vinculados a la cadena de proveedores de autopartes, logística, seguridad y mantenimiento que trabajan directamente para surtir a VW de Puebla.
La planta es, por amplio margen, el motor industrial más determinante del estado. La actividad combinada de Volkswagen y Audi representa aproximadamente el 43.4% del Producto Interno Bruto (PIB) estatal y acapara más del 80% de las exportaciones totales de Puebla. Esto significa que casi la mitad de la dinámica económica del estado está ligada directamente al éxito de la producción automotriz.
En su momento, la planta de Volkswagen en Puebla llegó a ser la más grande del grupo fuera de Alemania, pero ahora ese atributo se ha convertido en un efecto boomerang tanto para la empresa europea como para el propio estado, cuyos gobiernos dejaron de atraer inversiones extranjeras por confiar en que este escenario de la salida de VW jamás llegase.
El pasado 1 de septiembre, el gobernador Alejandro Armenta informó quepreparan un plan emergente junto con las cámaras de la Iniciativa Privada, con hasta 4 mil vacantes, para apoyar y reubicar a los despedidos en la planta de Volkswagen, tras el cierre del tercer turno del segmento de producción de los modelos Tiguan y Jetta.
Esto no previene el escenario que ya se proyecta para 2030.
El colapso a la economía poblana sería algo irrevertible.
Al quedarse sin ingresos decenas miles de familias, se desplomaría el comercio, el sector de servicios, el transporte y los negocios locales de la región.
Justo en un año electoral.
La tormenta perfecta.
La pulmonía pasaría a etapa terminal.
Que Dios nos agarre confesados.