El nivel de acusación hecho por un personaje que no se puede tomar con seriedad ni mucho menos como una fuente veraz de información urgía a una respuesta igual de contundente.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
No era un momento para replegarse ni mucho menos esconderse.
Tampoco estaban permitidos los titubeos ni las medias tintas.
El nivel de acusación hecho por un personaje que no se puede tomar con seriedad ni mucho menos como una fuente veraz de información urgía a una respuesta igual de contundente.
Y así sucedió.
Fiel a su estilo y lo que siempre lo ha distinguido en su carrera política, Alejandro Armenta plantó cara y no eludió lo que será el tema del mes –o tal vez del sexenio– luego de que la tarde del domingo pasado Simón Levy publicó, sin ninguna prueba de por medio más que su devaluada palabra, en su cuenta personal de X que el gobierno de Estados Unidos le había cancelado la visa al gobernador de Puebla.
Sin más detalles ni contexto, el exsubsecretario de Planeación Turística federal en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador lanzó una más de sus “bombas” en contra de la 4T y que ahora tuvo como objetivo a Armenta Mier, a quien en el pasado el propio Levy Dabbah calificó como una persona “honesta” y perfiló como “uno de los mejores gobernadores de Puebla” cuando acudió como invitado a la toma de protesta del hoy mandatario.
La acusación de Levy quedó como una más de sus señalamientos viscerales por su inadversión en contra de Morena, López Obrador, la presidenta Claudia Sheinbaum y todos los líderes del Movimiento Regeneración Nacional.
Y es que el único que puede saber si su visa está vigente o está cancelada es Alejandro Armenta y nadie más. Incluso, el gobierno americano, como se explicó en el pasado durante el caso de Andrés Manuel López Beltrán, no personifica estos casos ni tampoco expone razones. Es más, puede o no notificar al afectado sobre el registro de revocación en el sistema consular CLASS.
Fue el pasado 16 de agosto cuando Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, respondió a la polémica por la cancelación del hijo del expresidente López Obrador y afirmó que la postura de Washington es “clara y consistente” en estos casos.
Rubio sostuvo que Estados Unidos cancelará cualquier visa cuando existan razones para hacerlo, sin importar quién sea el titular, dónde viva o cuáles sean sus opiniones políticas. “Las visas son un privilegio, no un derecho”, enfatizó.
Explicó que ninguna persona tiene derecho a obtener una visa y advirtió que, si un visitante realiza actividades que considere contrarias a los intereses nacionales de Estados Unidos, su documento migratorio puede ser cancelado.
Insisto, solo el gobernador Armenta sabe si su visa está vigente o fue cancelada.
Ni Simón Levy ni ningún periodista ni ningún político ni nadie más.
Sin embargo, la acusación hecha por Simón Levy, quien –insisto– no tiene las mejores referencias y el claro su odio hacia los morenistas, por supuesto que impacta la imagen de Armenta.
Por eso la respuesta del mandatario poblano fue más que categórica.
“Respeto la libertad de expresión al máximo, pero no acepto la calumnia y luego la mentira. Buscan endosar narcogobierno. Esa es su estrategia. Entonces, todos los que somos 4T somos narco gobierno. Yo rechazo rotundamente eso”.
Las palabras del gobernador Armenta no dejan lugar a las especulaciones.
No podía ser de otra manera.
No solo es un tema personal. No, se trata de un asunto de interés público.
La impecabilidad de una trayectoria política de casi tres décadas y que jamás ha estado vinculada al crimen organizado.
La imagen de un gobernador que si algo ha hecho es ver por los migrantes poblanos en Estados Unidos como ningún otro.
No, no solo es una acusación más de un personaje de la piqueresca política mexicana.
Es una clara estrategia para desestabilizar al gobierno del estado.
Una fake news dolosa, pero bien planeada.
La calumnia, cuando no mancha, tizna.