A diferencia de Morena, que en las tres elecciones que ha competido en Puebla capital (2018, 2021 y 2024) candidateó dos veces a una mujer (Claudia Rivera), Acción Nacional sí está obligado en los comicios del próximo año a cumplir con esta acción afirmativa a favor del género.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
La reaparición de Ana Teresa Aranda como aspirante a la candidatura del PAN a la alcaldía de Puebla no es ninguna casualidad o algo fortuito de la calentura electoral que se vive en la Angelópolis en la víspera del arranque del proceso electoral intermedio del 2027 en el que se renovará el Ayuntamiento de la ciudad de Puebla.
Todo lo contrario.
El destape de “La Doña” es un movimiento bien calculado ante la certeza de que la dirigencia nacional panista deberá reservar para una mujer la candidatura a la presidencia municipal de la capital luego de que nunca ha postulado a una mujer como su abanderada en el municipio más importante del estado.
A diferencia de Morena, que en las tres elecciones que ha competido en Puebla capital (2018, 2021 y 2024) candidateó dos veces a una mujer (Claudia Rivera), Acción Nacional sí está obligado en los comicios del próximo año a cumplir con esta acción afirmativa a favor del género.
Esto no es un deseo personal o una simple opinión. No, es un hecho consumado.
Insisto, no es ninguna casualidad que hasta el día de hoy ningún hombre panista –ni el propio Eduardo Rivera, quien sigue siendo la carta más fuerte con la cuenta el albiazul para el 2027 haya alzado la mano para abanderarlo en la Angelópolis–, pues saben que sí o sí deberán impulsar a una mujer.
(Por eso resulta inverosímil las versiones que apuntan una supuesta salida o juego de esquirol de Rivera Pérez en el proceso electoral a punto de iniciar, pues el exalcalde sabe, como el resto de panista, que pelear como protagonista esta batalla es una derrota asegurada y por eso está impulsando a otras mujeres de su grupo político como la propia Lili Ortiz o la antes mencionada Ana Tere Aranda).
Y es que no solo es Lalo Rivera quien no se ha pronunciado hasta ahora a pesar de contar los números a su favor, tampoco lo han hecho Mario Riesta, Jorge Aguilar Chedraui, quien si bien ya pintó algunas bardas su real intención es llegar al Congreso del estado para ser el coordinador legislativo del PAN en la próximo Legislatura, Manolo Herrera o hasta al “Cero Voto Poblano” Rafael Micalco.
Otro dato inequívoco es que la baraja de aspirantes de Acción Nacional en la capital la integran exclusivamente mujeres. En ella están Blanca Alcalá, Genoveva Huerta, Liliana Ortiz, Ana Teresa Aranda, Mónica Rodríguez Della Vecchia y Susana Riestra.
Tanto el Tribunal Electoral del Estado como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ya sentaron el antecedente el año pasado y la ruta inevitable que deberá seguir el partido azul para la elección capitalina.
Fue en octubre del 2025 cuando el TEEP anuló la elección de la dirigencia municipal del Partido Acción Nacional (PAN) en la capital, que había ganado el exdiputado local Manolo Herrera, por no garantizar la paridad en la designación de sus líderes en la capital, ya que en la última década la dirigencia municipal había estado en manos de hombres.
En ese entonces, alguien asesoró muy bien a Lupita Leal, la multicandidataperdedora al CDM panista.
Tras la impugnación de Herrera, el fallo fue confirmado días más tarde por la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que argumentó que la convocatoria no respetó la paridad de género, al permitir un proceso mixto en lugar de exclusivo para mujeres.
Los magistrados argumentaron que, históricamente, la dirigencia municipal del PAN en Puebla siempre ha estado ocupada por hombres y que, en más de nueve periodos, sólo una mujer ha liderado el partido a nivel estatal. Lo anterior evidencia la falta de garantía efectiva de la paridad en la estructura del partido.
Asimismo, se destacó que esta resolución no vulnera el derecho de la militancia a elegir a su dirigente ni transgrede los principios de certeza, afirmando que el TEEP actuó correctamente en su fallo inicial.
La derrota de Lupita Leal en realidad fue un triunfo de todas las mujeres.
Este fallo histórico a favor de las mujeres, insisto, reconfiguró todo al interior del PAN.
Lo más cercano a un efecto mariposa.
Las ambiciones desmedidas de Leal Rodríguez movieron todo en el tablero panista para las próximas intermedias en Puebla.
El PAN, a diferencia de Morena, sí está obligado a postular a una mujer en las elecciones intermedias del 2027.
En Acción Nacional “sí es tiempo de mujeres”.