Nacho desperdició una oportunidad de oro, tal vez la única que tendrá en lo que le resta al actual sexenio de Sheinbaum Pardo, para ganarse la confianza y los afectos de la huésped de Palacio Nacional.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Para nadie es un secreto que Ignacio Mier es solo un oficial de partes de la coordinación parlamentaria de Morena en el Senado de la República, que sigue manejando, pero ahora desde las sombras, el infame Adán Augusto López, enemigo público de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Desde su designación como el sustituto de López Hernández, quien fue obligado a dimitir como líder de los legisladores morenistas en la Cámara Alta por sus constante escándalos de enriquecimiento ilícito, líos de faldas, huachicol fiscal y sus claros nexos con el crimen organizado, Mier Velazco jamás se quiso desmarcar de su “hermano” ni tampoco tuvo el valor de tomar en solitario las riendas del grupo parlamentario del partido marrón.
Todo lo contrario.
“Morenacho” no entendió –o no quiere entender– los tiempos políticos que se viven en la actualidad.
Por enésima ocasión, a Mier lo ha traicionado su soberbia y arrogancia.
Nacho desperdició una oportunidad de oro, tal vez la única que tendrá en lo que le resta al actual sexenio de Sheinbaum Pardo, para ganarse la confianza y los afectos de la huésped de Palacio Nacional.
No, Moisés Ignacio prefirió mantenerse firme y fiel al grupo político de Adán Augusto, a pesar de que se ese barco navega sin rumbo en mar abierto y ya es perseguido por el gobierno de Donald Trump, quien ansia con mostrar su ‘cabeza’ en territorio americano para confirmar la colusión que existió entre los gobernantes en la era obradorista y el narcotráfico.
Incluso, Nacho Mier el pasado fin de semana destapó en Ciudad Juárez a Andrea Chávez, la petulante senadora que busca “por lo civil o por lo criminal” hacerse de la candidatura de Morena a la gubernatura de Chihuahua a pesar de que la presidenta Sheinbaum en mas de una ocasión ha manifestado su total oposición y veto a las aspiraciones de la ahijada de Adán Augusto López.
Tan cierto como lo es, Mier está decantado y aferrado a su grupo político, pero también es una realidad que con sus últimas desiciones dinamitó su único puente comunicante con Claudia Sheinbaum y con su grupo compacto.
Es tal la desconfianza de la presidenta que pesa sobre el cacique de Tecamachalco que hace tres semanas fue nombrado el texcocano Higinio Martínez como vicecoordinador de los Senadores de Morena como parte de un movimiento para allanarle el camino ante la inminente salida de Mier de la coordinación en la Cámara alta.
Y es que ya no solo es su estulticia de seguir enganchado a las trabillas de Adán Augusto, Nacho Mier no ha entregado un solo resultado a la presidenta Sheinbaum desde su llegada a la coordinación parlamentaria hace ya más de un mes.
La noche de ayer, Mier acumuló un nuevo fracaso a su ya larga lista de derrotas al no poder conseguir los votos necesarios ni los consensos suficientes para la aprobación en su totalidad del Plan B de la ya agonizante Reforma Electoral, impulsada por Sheinbaum Pardo, el cual tenía como uno de sus puntos principales el poder adelantar al tercer año de gobierno la revocación de mandato y hacerlo coincidir así en tiempos con las elecciones intermedias del 2027.
Esta modificación era de importancia superlativa para la presidenta de la República y Nachito Mier fracasó al amarrar los votos del PT.
Fue en voz del líder nacional del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, durante la discusión del Plan B en el Senado la noche de este miércoles que se le dio sepultura a la idea de Claudia Sheinbaum de adelantar la revocación del mandato para poder hacer campaña el próximo año con la clara intención de frenar cualquier conspiración o traición del obradorato para revocarla en el 2028.
Mier no le pudo cumplir –o no le quiso cumplir– a la presidenta.
Está claro que los intereses de Nachito siguen en “La Chingada”.
El fracaso del Plan B, es el fracaso de Nacho Mier.
Un nuevo fracaso.
No importa cuando se lea esto.