No se equivocaron tanto Nayeli como Graciela al decir que sus ofensas y sus comentarios misándricos sobre los hombres mayores de 40 años lo hicieron en su derecho a la libre expresión. Claro, todos tenemos el derecho a decir y pensar lo que se los plazca, como todos tenemos el derecho a la estupidez.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Como nunca antes, la libertad de expresión vivirá un punto de quiebra en el país.
En medio del álgido y acalorado debate que ha generado la controversial iniciativa presidencial del “Derecho de las Audiencias”, impulsada por Claudia Sheinbaum, a dos diputadas locales en Puebla se les ocurrió la “genial” idea de echar por borda todos los esfuerzos de Palacio Nacional por sensibilizar y socializar este tema.
El timming que tuvieron Nayeli Salvatori y Elvia Graciela Palomares no pudo ser peor.
Como ningún otro de los muchos y vergonzosos escándalos que ya habían protagonizado ambas legisladoras, la dirigencia nacional de Morena en voz de su presidenta Ariadna Montiel, condenaron el hecho, se desmarcaron de sus dos diputadas, abrieron una investigación por parte de la Comisión de Honestidad y Justicia y dejaron en estado de coma las carreras políticas de Salvatori y Palamores.
(Claro que en Morena existe temas mucho más preocupantes y escándalosos como los casos de Rubén Rocha, Enrique Inzunza, Marina del Pilar Ávila o Adán Augusto López y sus vínculos con el crimen organizado, pero “entregar las cabezas” frente a la plaza pública de las #LadiesBaúl sería el pretexto perfecto del CEN de Morena de lavarse la cara).
No se equivocaron tanto Nayeli como Graciela al decir que sus ofensas y sus comentarios misándricos sobre los hombres mayores de 40 años lo hicieron en su derecho a la libre expresión. Claro, todos tenemos el derecho a decir y pensar lo que se los plazca, como todos tenemos el derecho a la estupidez.
El derecho a la estupidez también es un derecho de las personas, quienes pueden equivocarse o decir tonterías –como lo hicieron las dos diputadas de Morena– sin ser perseguidas por el estado. Ni Nay ni Grace serán denunciadas ante ninguna fiscalía ni pagarán multa alguna o pisarán la cárcel por ser dos misandricas, edadistas o gerontofóbicas.
Sin embargo, sus ofensas hacia los hombres adultos y adultos mayores por supuesto que tuvieron y tendrán consecuencias.
¿Tuvieron la libertad para expresar lo que piensan?
Sí.
¿Ejercieron su derecho a la estupidez?
Sí.
Su derecho a la libre expresión y a la estupidez les trajó una cancelación nacional por sus propios compañeros y líderes de partido, un repudio multitudinario en las redes sociales, miles de insultos (fuera de lugar) en dichas plataformas y –seguramente– la expulsión de Morena y, con ello, el veto para participar por cualquier cargo de elección popular en los comicios intermedios del próximo año.
Nayeli Salvatori y Elvia Graciela Palomares son, desde ahora, dos parias que suman a esta larga lista variopinta de Morena.
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Otra vez José Luis García Parra le pondrá el pecho a los balas para proteger al gobierno de Alejandro Armenta.
En este mismo espacio bauticé a José Luis como “el ariete del armentismo”, por ser el único integrante del gabinete del gobierno del estado que siempre salía en defensa del mandatario poblano y de su administración con argumentos sólidos, dato duros y verdaderas rotundas.
La tarde de este martes, el poderoso coordinador del Gabinete del Ejecutivo local informó la creación de un nuevo espacio informativo llamado “Derecho de Réplica”, del que será el titular y que será transmitido todos los martes de 5 a 6 pm por el SICOM.
Esta iniciativa del gobierno de Armenta encaja con la estrategia impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para proteger el derecho de las audiencias de estar informadas con notas verídicas, verificables y que se diferencien de artículos de opinión, columnas, trascendidos o editoriales.
Durante este ejercicio informativo, explicó García Parra, se presentarán cifras, documentos, estadísticas y fuentes oficiales para aclarar información inexacta o descontextualizada que circule en el espacio público, privilegiando la evidencia y la transparencia como herramientas para garantizar el acceso a información confiable.
El programa busca ofrecer a la ciudadanía elementos objetivos para distinguir entre información verificada y desinformación, mediante la presentación de datos sustentados por dependencias estatales, instituciones federales y organismos oficiales.
El ejercicio anunciado por José Luis García Parra me parece bastante enriquecedor para el oficio.
Veremos si logra su objetivo.
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Como cualquier tendencia social, el feminismo está teniendo su camino de vuelta.
Tantos años de lucha tirados por borda por mujeres que jamás entendieron, formaron parte de la lucha y se aprovecharon de la bandera feminista.
Algunas desperdiciaron y abusaron de los cargos públicos, unas decidieron encabezar una cruzada absurda contra todos los hombres y otras más optaron por el libertinaje blindadas por este halo protector e impune en el que mal convirtieron a la revolución feminista.
De la era de la misoginia ahora estamos pasando a la era de la misandria.
El odio a los hombres por el simple hecho de ser hombres.
El fakeminismo al fin lo logró.
Ahora ya nadie habla de los misóginos, la moda ahora es señalar a las misándricas.
El efecto boomerang provacado por las fakeministas.
Las leyes de la física: a toda acción corresponde una reacción.