Brenda es una poblana que hace dos años y medio volvió a nacer, gracias a que su esposo le donó uno de sus riñones, y con ello tuvo una segunda oportunidad de vida. Durante el embarazo fue diagnosticada con insuficiencia renal, enfermedad que le restaba días en este mundo.
Un acto de amor de su esposo fue lo que le salvó la vida, ya que, pudo volver a realizar sus actividades cotidianas, deporte, trabajar y hacerse cargo de su hija, quien es el motor de vida de esta pareja.
«Gracias a Dios, fue un cambio de vida radical, el trasplante, es volver a nacer. Se le agradece a los donadores y al que esté dispuesto a donar que dé ese regalo de vida, a mí me cambió la vida, tengo una chiquilla de tres años y cuando me detectaron la enfermedad estaba embarazada tuve un proceso pasé por un proceso de hemodiálisis posteriormente me llegó el regalo de vida que me da mi esposo es su riñón», dijo la poblana.
Como parte de las actividades del día mundial de los pacientes trasplantados, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Puebla, busca incentivar a la población para ser donadores voluntarios y comentar dicha situación con sus familias, con el objetivo de salvar vidas.
En México, la donación de órganos sigue siendo insuficiente ante la demanda de aproximadamente 16 mil pacientes que se encuentran en la lista de espera de un trasplante renal a nivel nacional y más de dos mil en la entidad poblana.