La nueva normativa emitida por el Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera y Sostenibilidad, refiere que las empresas mexicanas deberán revelar 30 indicadores clave de impacto ambiental, social y de gobernanza corporativa en sus estados financieros a partir de este año.
A nivel nacional, solamente un total de 180 empresas, que son las que mayor capital cotizan en la bolsa, publican de manera voluntaria y transparentan la información relacionada con estos temas.
En Puebla, el Colegio de Contadores Públicos del Estado, exhortó a todas las empresas y negocios a transparentar estos datos para que puedan tener un buen impacto desde la misma empresa, los proveedores y los clientes.
En conferencia de prensa, Juan Espinoza Vargas, vicepresidente del Colegio de Contadores Públicos, dijo que las empresas que incumplan la norma recibirán observaciones En sus dictámenes de estados financieros, aunque no enfrenten sanciones legales directas.
Agregó que, es una oportunidad para fortalecer la competitividad y acceder al financiamiento preferencial. Un ejemplo importante que puso fue que ahora los bancos consideran estos indicadores para otorgar créditos y tasas de intereses más favorables para los clientes, lo que aumenta la confianza de inversiones y de consumidores.
«No únicamente el tema ambiental que es el que se mide más, sino también ver la parte del bienestar de los trabajadores de los empleados y profesionalizar la administración de todas las compañías para que las empresas comiencen a trabajar con aquellas que están aplicando ciertas métricas, pero lo más importante es que va a pasar con ese número que se reporta es decir darle seguimiento saber si estamos mejorando o no lo estamos mejorando», dijo Darío Zamorano, presidente del Colegio de Contadores.
La nueva normativa que entró en vigor este año se refiere a la inclusión de criterios de sostenibilidad en los reportes financieros de todas las corporaciones que emitan estados financieros bajo las normas mexicanas.
El objetivo de esta transparencia es que todas las empresas, incluyendo a las pequeñas medianas y grandes, adopten buenas prácticas y reporten sus avances.
La implementación de estos indicadores permitirá identificar a las empresas que contaminan, que no aportan al medio ambiente y al desarrollo social. Pero además, a algunas otras les ayudará a fortalecer su reputación y acceder a nuevos mercados.