El interno identificado como Daniel Méndez, hallado sin vida dentro del penal de San Miguel en Puebla, presentaba contusiones en el tórax y el cráneo, reveló el director del Instituto de Ciencias Forenses de la Fiscalía General del Estado (FGE), Alejo Rogelio Carpio Ríos.
Durante la necropsia practicada al cuerpo, los peritos no pudieron confirmar que el fallecimiento se debiera a un infarto, versión que había circulado de manera extraoficial en las primeras horas tras el hallazgo.
Carpio Ríos explicó que los tejidos fueron enviados al área de patología, donde la médica forense determinará, mediante estudios microscópicos, si el deceso se debió o no a un paro cardíaco.
“Al momento de hacer la necropsia, no se establece con certeza que haya ocurrido un infarto macroscópicamente. Lo que encontramos fueron contusiones en tórax y cráneo. Eso está sujeto a la investigación. Se aplicó el Protocolo de Minnesota, que se utiliza en casos de muerte bajo custodia”, informó el funcionario.
El cuerpo de Daniel Méndez fue localizado dentro del Centro de Observación y Control (COC) del penal de San Miguel, en circunstancias que han generado sospechas sobre las condiciones de su muerte.