Una nueva conexión ilegal a un ducto de gas fue detectada y desmantelada en el municipio de San Matías Tlalancaleca, como parte de los patrullajes de vigilancia que realiza el Ejército Mexicano en los puntos de mayor incidencia del robo de hidrocarburos en el país.
La toma fue localizada por elementos castrenses durante un recorrido a pie en la franja donde atraviesa el ducto Cactus–Guadalajara, considerado uno de los más importantes de la red nacional de transporte operada por Petróleos Mexicanos (Pemex).
El hallazgo fue confirmado por el capitán segundo de caballería, Tomás Martín Matus, adscrito a la XXV Zona Militar, quien explicó que la zona —de aproximadamente 150 kilómetros— es resguardada de manera permanente por personal militar y técnicos de Pemex, debido a los constantes intentos de sabotaje y extracción ilegal.
“Este ducto es estratégico, y requiere vigilancia continua. Su seguridad es prioridad tanto para Pemex como para las fuerzas armadas”, detalló el mando.
Tras detectar la perforación clandestina, los elementos de Sedena activaron los protocolos correspondientes y coordinaron con personal de Pemex el sellado del punto, así como el reforzamiento de la vigilancia en el área.
Con esta intervención, suman ya 230 tomas clandestinas de gas LP detectadas en lo que va de 2025 en Puebla, de acuerdo con datos de la Secretaría de la Defensa Nacional. A estas cifras se añaden también otras formas de robo de combustible: se han asegurado más de 30 tomas ilegales de gasolina, al menos 28 pipas utilizadas para el traslado de hidrocarburos y 10 conexiones ilegales a ductos de óleo.
Los municipios donde persiste esta problemática se ubican estratégicamente sobre la red de ductos de Pemex. Las zonas más afectadas son San Matías Tlalancaleca, Amozoc, Acajete, San Martín Texmelucan y Esperanza, todas con antecedentes recurrentes de extracción ilegal.