La primera audiencia de la exalcaldesa de Izúcar de Matamoros, Irene Olea, ante el Centro de Justicia Federal fue diferida para el próximo miércoles 11 de junio, luego de que el juez encargado del caso tuviera que revisar otro proceso relacionado con la liberación de un reo.
La sorpresa del día fue que Irene Olea acudió sola y sin representación legal. Debido a esta situación, el juzgado le asignó un defensor de oficio proveniente del Instituto de Defensoría Pública Federal.
Durante la breve comparecencia, el juez le advirtió que su presencia el próximo miércoles será obligatoria y que, de no asistir, incurrirá en desacato, lo que permitirá a las autoridades proceder en su contra y localizarla en donde se encuentre.
Al concluir el acto judicial, Irene Olea enfrentó dificultades para abandonar el recinto, pues un grupo de pobladores esperaba su salida.
Entre ellos se encontraban personas que acompañaban a Michelle López, una de las periodistas que denunció haber sido víctima de tortura durante la gestión de la exalcaldesa.
Irene Olea no pudo salir por la puerta principal del Centro de Justicia Federal. Desde el interior se le vio buscando una ruta alternativa, mientras el personal del recinto le indicaba qué hacer. Los manifestantes bloquearon todas las salidas, incluyendo la del estacionamiento.
Se presume que finalmente logró abandonar el lugar escondida dentro de un automóvil, con el objetivo de evitar ser increpada por los manifestantes.
Ver: Inicia audiencia contra Irene Olea por tortura a periodistas en Izúcar de Matamoros