Elementos del Ejército Mexicano, Policía Municipal y Policía Estatales, realizaron un operativo en el Centro Histórico de Puebla, desmantelaron una red de cámaras de vigilancia vinculadas con grupos criminales.
Dichos aparatos estaban colocados en edificios y postes de luz, conectados ilegalmente a la corriente eléctrica mediante diablitos.
Estas grabaciones servían para detectar a posibles víctimas, tener conocimiento del acceso de personas a viviendas y negocios para cometer ilícitos.
Así mismo, para avisar a los integrantes de las bandas delictivas por la presencia de elementos policíacos cuando realizaban atracos.