Claudia Sheinbaum demostró una vez más de lo que está hecha y que el membrete como la primera mujer en convertirse en la presidenta de México para nada le ha quedado grande al lograr contener las locuras de Trump
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Si algo hay que reconocerle a la presidenta Claudia Sheinbaum en este ambiente tan hostil en el que se ha convertido el regreso del Donald Trump a la Casa Blanca, es la postura tan firme y digna que ha mostrado ante las amenazas de su homologo americano de desatar una guerra comercial entre Estados Unidos, México y Canadá.
En donde muchos ya habrán agachado la cabeza y bajado la mirada, Sheinbaum Pardo ha inflado el pecho y puesto cara al caprichoso y malcriado magante que despacha como la máxima autoridad del país más poderoso del mundo.
Este fin de semana, Trump publicó y firmó una durísima carta en contra del gobierno mexicano en la que aseguró, además de insistir en su intención de aumentar al 25% los aranceles a los productos provenientes de nuestro país, que mantiene una alianza con los grandes cárteles del narcotráfico en el país.
“El gobierno de México ha proporcionado refugios seguros a los cárteles para que se dediquen a la fabricación y el transporte de narcóticos peligrosos, que en conjunto han provocado la muerte por sobredosis de cientos de miles de víctimas estadunidenses. Esta alianza pone en peligro la seguridad nacional de los Estados Unidos y debemos erradicar la influencia de estos peligrosos cárteles«.
Ante esta desafiante misiva, la presidenta Sheinbaum contestó en el mismo tono sin doblegarse ante las bravatas de Trump ni dejarse intimidar por sus acusaciones sin sustento.
“Si en algún lugar existe tal alianza es en las armerías de los Estados Unidos que venden armas de alto poder a estos grupos criminales, como lo demostró el propio Departamento de Justicia de Estados Unidos en enero de este año”, puntualizó la mandataria mexicana en una publicación en su cuenta en X.
La respuesta fue contundente y frontal.
Después de este encontronazo vino la calma.
Y es que Claudia Sheinbaum demostró una vez más de lo que está hecha y que el membrete como la primera mujer en convertirse en la presidenta de México para nada le ha quedado grande.
Tras una llamada telefónica con el presidente americano, que será la primera de muchos –al parecer, la mandataria informó que el gobierno de México desplegará diez mil miembros de la Guardia Nacional de forma inmediata para frenar el tráfico de drogas, en particular de fentanilo, mientras que Estados Unidos se comprometió a poner un alto al tráfico ilegal de armas.
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“Nuestros equipos empezarán a trabajar hoy mismo en dos vertientes: seguridad y comercio”, fueron las palabras que signaron la tregua momentánea con el país vecino de norte.
Por su parte, Donald Trump confirmó que quedaron suspendidos durante un mes los aranceles del 25% anunciados contra México el fin de semana.
En su habitual mañanera, Sheinbaum entregó más detalles sobre el diálogo que había tenido con Trump en una conferencia de prensa.
La mandataria dijo que su par estadounidense le preguntó por cuánto tiempo quería poner en pausa estos aranceles, a lo que ella respondió, con una sonrisa, «vamos a ponerlos en pausa para siempre».
Luego agregó: «Le dije, bueno, vamos a ponerlo en pausa un mes y estoy segura que en este mes vamos a poder dar resultados, buenos resultados a su pueblo, buenos resultados al pueblo de México«.
La altura política, la cabeza fría y la postura digna de nuestra presidenta controló por ahora al beligerante presidente de los Estados Unidos.
Sheinbaum no tuvo que recurrir al patriotismo barato, como los diputados federales que cantaron el himno desde la tribuna en San Lázaro, ni tuvo que envolverse en la bandera para defender la soberanía, la libertad y la dignidad de nuestro país.
Contener al bravucón fue la primera tarea que la presidenta de México pasó con mención honorífica.
Una tarea que muchos hubieran reprobado y entregado pésimos resultados.
No faltará aquel mezquino que mañana critique a la presidenta por su coleta de cabello, su peinado, su ropa o sus zapatos.
Sí, los argumentos para atacar a Claudia Sheinbaum son cada vez menos.
Los agoreros del caos una vez más se quedaron esperando.
Ni invasión ni guerra arancelaria ni sumisión.
Bety Camacho y la era de la Coparmex
El pasado viernes por la noche se llevó a cabo la Toma de Compromiso de la presidenta de Coparmex Puebla, Beatriz Camacho, con alrededor de 600 asistentes entre los que destacaron el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, empresarios, universidades, así como autoridades federales y estatales.
Ya habían pasado varios años en la que el Sindicato Patronal no lograba una amplia convocatoria. Es importante para los empresarios que un organismo tan importante retome su papel de representante y estructural del sector, y más cuando se vislumbra un escenario de muchos retos ante las políticas del gobierno de Estados Unidos.
La llegada de Bety Camacho a la Coparmex, que la convierte en la primera mujer en ostentar el cargo de presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana, llena de nuevos aires de cambio a este organismo que históricamente había estado encabezado por hombres.
Sin lugar a duda la Coparmex de la mano de Bety Camacho llevará a este sindicato patronal a retomar su verdadero camino con un importantísimo actor en la sociedad poblana y su iniciativa privada.
