El gobernador Alejandro Armenta hizo lo propio al declarar que el gobierno de Puebla está preparado para recibir a los migrantes que pudieran ser deportados de Estados Unidos. Además, detalló una serie de apoyos que ya se tienen contemplados para las deportaciones masivas
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha generado muchísimo nerviosismo no solo en la cúpula de la política nacional, sino también, entre casi todos los sectores de la sociedad civil, que ya ven una inminente crisis diplomática y poblacional en caso de que el presidente de los Estados Unidos cumpla sus amenazas de deportar a millones de mexicanos, quienes radican de forma ilegal en el país vecino del norte.
La tarde de este lunes, durante sus primeras horas como el presidente 47 de EEUU, Trump firmó una serie de acciones ejecutivas, memorandos presidenciales y órdenes ejecutivas en materia de inmigración, cambio climático, seguridad externa y diversidad.
Si bien las órdenes ejecutivas tienen efectos similares a los de una ley, pero pueden ser revocadas por presidentes subsiguientes o por los tribunales, la realidad es que la postura intolerante mostrada por el locuaz magante tiene bastante preocupados a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a sus secretarios de estado y a buen número de gobernadores, quienes este martes firmaron un desplegado para defender y sumarse a la postura firme de la mandataria mexicana.
Más allá del incremento del 25% a los aranceles de productos mexicanos ya advertido por Trump, que me parece es el tema más preocupante, dos son los temas en los que se han enfocado Sheinbaum Pardo y sus seguidores: la deportación masiva de inmigrantes y la declaratoria de los cárteles de droga como organizaciones terroristas.
El segundo tema, que permitiría la invasión del territorio nacional por las fuerzas armadas estadounidenses y traería consecuencias diplomáticas y de seguridad irreversibles, será abordado en una siguiente entrega de esta columna, para enfocarnos en el decreto llamado “Quédate en México”, que impulsa Donald Trump con la intención de blindar y militarizar la frontera con nuestro país, además de emprender una estrategia inhumana de deportaciones masivas.
No solo eso, el presidente americano firmó una orden ejecutiva que busca negar la ciudadanía a los hijos de inmigrantes indocumentados nacidos en territorio estadounidense.
La orden pretende modificar la interpretación actual de la Enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos, que establece que toda persona nacida en suelo estadounidense obtiene automáticamente la nacionalidad, independientemente del estatus migratorio de sus padres.
Insisto, las pretensiones de Trump son inhumanas, violentas y podrían generar un conflicto diplomático con México nunca visto.
El panorama para nada es alentador en este inicio del segundo mandato de Donald J. Trump.
Ante esto, la presidenta Sheinbaum anunció el programa presentó el programa “México te Abraza”, mediante el cual el gobierno federal apoyará a los migrantes que regresen al país, y refrendó el apoyo a los connacionales a través de los 53 consulados que cubren la totalidad del territorio de EU.
La estrategia implica el recibimiento de connacionales en puertos de ingreso y aeropuertos. Además, se les brindará acceso a programas sociales, se les inscribirá en el IMSS y en programas de vivienda.
Ver: Más pruebas de la inexistencia del “hoyo financiero” en la capital
A cada uno de los migrantes que sean deportados a México se les entregará la tarjeta Bienestar Paisano, con dos mil pesos disponibles para cubrir los gastos de traslado hacia sus comunidades de origen, puntualizó la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
Por su parte, el gobernador Alejandro Armenta hizo lo propio al declarar que el gobierno de Puebla está preparado para recibir a los migrantes que pudieran ser deportados de Estados Unidos. Además, detalló una serie de apoyos que ya se tienen contemplados para los paisanos que sean enviados de regreso a territorio poblano.
El mandatario mencionó que desde ahora se están realizando un censo para tener bien ubicados inmuebles deshabitados para que estos puedan ser rentados por los migrantes repatriados con una ayuda por parte del gobierno, así como ofrecerles empleo formal.
“Estamos comprometidos con la protección y el bienestar de nuestros connacionales, estamos dispuestos a hacer todo lo posible para apoyarlos en este momento difícil”, dijo de manera contundente Armenta Mier.
Si alguien entiende el dolor y la vida dura de los y las migrantes es, precisamente, el gobernador poblano, quien viene de una familia de poblanos que decidieron dejar sus hogares para buscar el “sueño americano”.
Si bien las amenazas de Trump son muy similares a las que ya hizo en su primer mandato en el 2018, nadie puede quedarse de brazos cruzados esperando a que estas ocurrencias desaparezcan con el tiempo.
El año pasado fueron deportados casi 15 mil poblanos, lo que ubicó a la entidad en el cuarto sitio con mayor número de migrantes repatriados solo por debajo de Chiapas, Guerrero y Oaxaca.
El gobierno de Alejandro Armenta y Puebla está listo para recibir a los migrantes poblanos que han hecho grande a Estados Unidos.
Y como ya lo dijo Ricardo Monreal: “la dignidad se impone”
Ni un paso atrás.