Morena, a diferencia de lo que sucedió en el 2021 con Rivera Vivanco, debe diseñar desde ahora una estrategia para blindar a Pepe Chedraui y resaltar todos los logros alcanzados por el alcalde de la Angelópolis y por su administración hasta ahora
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
De aquí hasta el jueves 3 de junio del 2027, el alcalde Pepe Chedraui será el objetivo prioritario de todos los ataques de la minimizada oposición en la capital conformada por el PAN, PRI y MC.
En las últimas semanas hemos sido testigos de una serie de guerras sucias y campañas negras en redes sociales en contra de Chedraui Bubid, las cuales irán aumentando en intensidad, frecuencia y tono conforme se aproximen las elecciones intermedias a desarrollarse en poco menos de dos años, en las que el edil capitalino junto con su gobierno municipal serán los blancos principales de todas las críticas a fin de convencer al electorado de la Angelópolis para sacar a Morena del Charlie Hall.
Sea o no candidato en busca de su reelección, lo cual hoy luce bastante complicado tanto política como electoralmente, José Chedraui estará expuesto durante los próximos 21 meses que restan para que los poblanos vuelvan a ir a las urnas para elegir a sus 217 alcaldes, sus diputados locales y federales, a un desgaste brutal ante los constantes ataques, descalificaciones y demás misiles que se lanzarán desde los cuarteles de Acción Nacional, del Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano.
Ver: De destapes, ‘corcholatas’ y lecciones que dejó la interna de Morena
Y es que la figura y nombre de Chedraui comenzará a sonar cada vez con más fuerza para cuestionar sus promesas de campaña no cumplidas hasta ahora, como lo es el bacheo y relaminación total de las calles de la capital, que fue el tema central de un posicionamiento público hecho por el Comité Estatal del PAN, su estrategia de seguridad, el incremento de los polígonos en los que los parquímetros han sido instalados o cualquier otro programa del gobierno municipal que encabeza la 4T.
Como se sabe, en las elecciones intermedias es una costumbre que la ciudad de Puebla se convierta en el epicentro de la batalla electoral entre los partidos que buscarán regresar al Ayuntamiento de la capital, PAN o PRI; ganarla por primera vez, en el caso de Movimiento Ciudadano; o repetir en la presidencia municipal, empresa que Morena, PT y Verde Ecologista no lograron en los comicios del 2021 cuando por el pésimo trabajo hecho por Claudia Rivera perdieron la llamada “joya de la corona” y de la mayoría de alcaldías de la zona metropolitana.
Justo la estrategia que Acción Nacional utilizó en dichas elecciones intermedias en las que logró reagruparse tras la estrepitosa caída del 2018 (muy similar a la del 2024) para regresar al gobierno de la capital es la que buscará replicar para ganarse de nueva cuenta a los votantes que les dieron la espalda en los últimos comicios en la entidad.
Así como Claudia Rivera fue el objetivo principal y quien concentró todas las criticas (muy bien merecidas y ganadas a pulso ante su mediocre desempeño como alcaldesa) del PAN, ahora esta misma dinámica será utilizada con Pepe Chedraui.
Y es que, por ahora, la oposición no necesita confrontarse con el gobernador Alejandro Armenta, a pesar de que los comentócratas afines al alcalde capitalino así lo sugieran, su objetivo a corto plazo es el Ayuntamiento de Puebla y las alcaldías de la zona metropolitana y principales cabeceras distritales.
Es por esto por lo que Morena, a diferencia de lo que sucedió en el 2021 con Rivera Vivanco, debe diseñar desde ahora una estrategia para blindar a Pepe Chedraui y resaltar todos los logros alcanzados por el alcalde de la Angelópolis y por su administración hasta ahora.
La dirigencia estatal y los principales cuadros de la 4T necesitan –con urgencia inmediata– proteger a Chedraui Budib, quien en mi particular punto de vista luce desamparado ante los constantes ataques de la oposición, para que siga siendo un bastión del Movimiento Regeneración Nacional y no un lastre como le sucedió a la citada Claudia Rivera Vivanco, cuyo desprestigio se expandió a San Andrés y San Pedro Cholula, Cuautlancingo y Coronango.
Morena y sus partidos aliados necesitan repasar todas las lecciones que les dejó el 2021 para que en el 2027 no sean víctimas de sus propios errores.
La tarea principal para Olga Romero Garci-Crespo es emprender una campaña para contrarrestar los ataques contra Pepe Chedraui y mostrarlo como un servidor público eficiente y capaz con el objetivo de no dañar la imagen del movimiento y que el proyecto político para la capital se puede cristalizar y triunfar de nueva cuenta.
Sea quien sea el candidato, la dirigencia de Morena debe salir del ostracismo y proteger a sus gobernantes.
De lo contrario estarán destinados a repetir la historia del 2021.
Así de claro.