El Letargo Panista mostrado por sus actuales dirigentes tras la reunión con el gobernador Armenta les puede salir caro rumbo al 2027
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Con no muy buenos ojos fue visto entre los panistas y los pocos liderazgos que aún conserva el partido albiazul el encuentro que sus líderes Mario Riestra y Genoveva Huerta sostuvieron con el gobernador Alejandro Armenta del que se conocen muy pocos detalles y que fue definido como una reunión para “trabajar institucionalmente en favor de nuestro gran estado”
Y es que para los militantes del PAN la pronta reunión que el presidente y la secretaria general del partido y el primer morenista de Puebla fue interpretada como una muestra de que a sus dirigentes les interesa más estar bien con el mandatario poblano que en reconstruir a Acción Nacional y encaminar una oposición articulada y fuerte frente al poderío de la 4T en la entidad.
Mientras a nivel nacional Jorge Romero ha marcado su distancia de la presidenta Claudia Sheinbaum a quien diario confronta en redes sociales y con quien no existe ningún interés de reunirse, en Puebla, Riestra Piña y Huerta Villegas no tardaron ni un mes en asumir las riendas del Comité Directivo Estatal y ya dejaron ver cuál será su postura frente al gobierno de Armenta.
La militancia del albiazul quedó bastante insatisfecha y contrariada por la actitud mostrada por sus dirigentes, ya a la fecha no existe una sola crítica ni un mensaje contundente en contra de los gobiernos federal, estatal y municipal, emanados de Morena, en el estado.
Parecería que la actual dirigencia estatal del PAN ha decidido ser una oposición light y tibia frente a la aplanadora de Morena que redujo al albiazul a simples migajas de lo que algún día fue el partido más importante y poderoso en el estado.
Si bien el peso político de Acción Nacional es paupérrimo al contar con una de las fracciones legislativas más pobres del Congreso del estado con solo cinco diputados, 17 ayuntamientos, entre los que destaca como único importante el de San Andrés Cholula –bastión bien cuidado por Edmundo Tlatehui y Lupita Cuautle–, su relevancia social frente a un electorado inconforme ya con sus alcaldes, como sucede en la capital, debería ser suficiente para que sus dirigentes muestren un poco más de arrojo y valentía para enfrentarse a Morena.
Durante la campaña de la elección interna panista fue precisamente la postura descafeinada y tibia asumida por Eduardo Rivera frente a los gobiernos de Miguel Barbosa o Sergio Salomón Céspedes, que se replicó en Augusta Díaz de Rivera y Marcos Castro, uno de los argumentos principales para atacar al grupo del exalcalde capitalino y arrebatarle el control de la dirigencia estatal.
Hasta el día de hoy, Mario Riestra y Genoveva Huerta solo han posteado en redes sociales un video, a través de las cuentas oficiales del partido en Puebla, en el que se condena la reforma a la Ley del Infonavit, pues, aseguran, “Morena busca destruir y apoderarse del patrimonio que las y los trabajadores mexicanos han construido con esfuerzo y dedicación a través del Infonavit”.
No Claudia Sheinbaum, no Alejandro Armenta, no Pepe Chedraui.
Morena.
Así, sin rostro ni nombre.
Ver: La mano de Harfuch en Puebla asesta durísimo golpe contra el Crimen Organizado
Solo quieren atacar a Morena.
Parecería que la estrategia es no tocar ni con el pétalo de una rosa a la presidenta, al gobernador y al alcalde capitalino.
De estos tres, a mí parecer, Chedraui Budib es el objetivo más débil sobre el que el PAN debería enfocar toda su artillería ante su pésimo arranque de gestión, la cual ha estado plagada de errores, una nula estrategia de gobernabilidad y muchos incendios que no han podido apagar como la cada vez más violenta crisis de seguridad, el ambulantaje y los pésimos servicios públicos.
A Acción Nacional en Puebla ya le funcionó en el 2021 contrastar los pésimos gobiernos municipales encabezados por Morena para ganar terreno después de ser apabullados en el 2018.
El partido azul tuvo a bien enfocarse en la ineficiencia de Claudia Rivera, Karina Pérez Popoca o Lupita Daniel para recuperar la mayoría de alcaldía de la zona metropolitana, pero ahora parece que no buscan lo mismo.
Insisto, si no quieren confrontarse en contra de Sheinbaum o Armenta, ahí está Pepe Chedraui que es el eslabón más débil en esta cadena alimenticia política.
Con esta desidia y tibieza, el PAN no ganará nuevos adeptos ni recuperará a los miles de poblanos que les dieron la espalda en los comicios del 2024.
¿Acaso Rafael Moreno Valle fue timorato para atacar a Mario Marín cuando dibujó su ruta para llegar a Casa Puebla?
Claro que no.
El letargo panista podría ser su condena para el 2027.
Que conste.
Xalmimilulco y dos tipos de cuidado
En Santa Ana Xalmimilulco se respiran aires inquietantes. Dos excandidatos han unido fuerzas para exigir una elección extraordinaria para la renovación de la autoridad auxiliar.
Olvidan que ellos mismos fueron los que obstaculizaron la votación del pasado 26 de enero. La ambición de José Daniel Francisco Ramírez Juárez «Don Paco» de hacerse del poder, derivó en enviar a su grupo de choque, la «Organización en defensa del agua y la tierra», a reventar la elección.
En su fallido intento de ganar con trampas, se alió con el otro candidato: José Luis Hernández Garita «El Bodo».
«El Bodo» es un gallero y lavandero de Xalmimilulco. Fuentes indican que realiza pelea de gallos de manera clandestina. Conocido por reunir a la mafia local en este tipo de eventos ilegales. La apuesta más baja que realizan en estas prácticas es de 20 mil pesos.
La historia no tiene desperdicio.
El domingo 26 de enero, cerca del mediodía, «Don Paco» tomó el teléfono. Llamó a «El Bodo». Le dijo que no tenía posibilidades de ganar. La elección era entre él y Pablo Solares. Al «Bodo» le prometió las perlas de la virgen y la regiduría de Comercio. Aquella que cobra los puestos que se instalan los miércoles y domingo en Xalmimilulco.
A cambio, tenía que llevar a sus escasos simpatizantes a las casillas. Reventar la elección era su objetivo. «Ya saqué a toda mi gente a votar, no tiene oportunidad el perro del Solares». Dijo efusivamente «Don Paco». «Confío en ti, «Don Paco».
«El punto es que nos lo chinguemos y luego nosotros cobrarnos del pueblo», respondió «El Bodo».
A la media noche, ambos estaban reunidos en el mismo búnker. Su plan fracasó. «Don Paco» y su gente pecaron de soberbios. Y sus matemáticas no salieron como debían. Sus propias cuentas dictaban que habían perdido por 80 votos.
Al final, fueron por casi 200.
La duda se impone.
Francisco Ramírez se vendía como «el súper héroe del pueblo». «El ambientalista» nato y «el defensor del agua».
¿Por qué juntarse con «El Bodo» quien tiene una lavandería que contamina las aguas de Xalmimilulco desde hace más de 15 años?
¿Será que el hambre de poder pudo más que su sentido ambientalista?