La rectora Cedillo, para sorpresa de nadie y para disgusto de unos cuantos nostálgicos, se aproxima a su inminente reelección por cuatro años al frente de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Si alguien sabe que la resistencia y la resiliencia es una virtud que suele pagar muy bien es Lilia Cedillo.
Multimaratonista y científica, Cedillo Ramírez ha sabido combinar a la perfección la mentalidad de acero que se necesita para correr más de 41 kilómetros y toda la disciplina, paciencia y persistencia que son vitales para su extraordinaria formación académica.
La rectora Cedillo, para sorpresa de nadie y para disgusto de unos cuantos nostálgicos, se aproxima a su inminente reelección por cuatro años al frente de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Sin dejarse influenciar ni afectar por las burdas trampas tendidas por el impresentable Alfonso Esparza, quien impulsó a su esbirro Rodolfo Zepeda Memije y utilizó el nombre y la figura de Beatriz Gutiérrez Müller para generar un innecesario ruido en la elección universitario, Cedillo guardó la compostura, fue mesurada y supo interpretar a la perfección el perverso juego de su antecesor.
Como lo planteamos en este mismo espacio en la entrega del pasado miércoles, Esparza Ortiz sigue sin entender que la BUAP vive nuevos y mejores tiempos tras la década en la que él sumió a la máxima casa de estudios poblana en una espiral de corrupción, saqueos y demás escándalos que mancharon el prestigio de una de las mejores universidades públicas del país y una de las instituciones más queridas por los poblanos.
Con Zepeda Memije, el poco celebre “Tío Poncho” asomó públicamente la cabeza, la cual mantenía escondida luego de que el gobernador Alejandro Armenta a principios de este año recordó que siguen abiertas las carpetas de investigación y vigente la orden de aprehensión en su contra por lavado de dinero y desvió de recursos públicos, para hacerse presente en el proceso interno de la Universidad Autónoma de Puebla y así presionar a Lilia Cedillo y a su grupo compacto.
La actual rectora –por obviedad– no mordió el anzuelo.
Es más, la abogada general de la BUAP, Miriam Olga Ponce Gómez, informó que Zepeda Memije, será denunciado ante la Fiscalía General del Estado por presentar documentos falsos en su registro como aspirante a la rectoría, además de que esta querella también alcanzará a los funcionarios de la universidad, plenamente identificados con Esparza, que expidieron los papeles irregulares.
Alfonso Esparza utilizó a su porro y, fiel a su costumbre, lo dejará morir solo.
La obsesión del “Tío Poncho” por regresar a la BUAP también lo llevó a cometer el disparate de aprovecharse de la intachable Beatriz Gutiérrez Müller, quien es una académica muy querida y respetada al seno de la máxima casa de estudios de Puebla, para enrarecer la elección universitaria.
Como bien lo recordó el periodista Ricardo Morales, Alfonso Esparza utilizó a Beatriz Gutiérrez como su escudo protector cuando el exgobernador Miguel Barbosa inició la cacería en su contra tras demostrarse todos los delitos que cometió como rector de la Benemérita de Puebla.
Esparza Ortiz, en un grave error y en una muestra de su bajeza, quiso sacar ventaja otra vez de la figura de la periodista al sembrar su nombre como aspirante para que la comunidad universitaria cayera en el bulo de que la esposa del expresidente López Obrador tenía la venia de la cúpula más alta de la 4T para conducir los destinos de la Universidad Autónoma de Puebla.
Nada más lejos de la realidad.
En cuanto se hizo público la conspiración de Esparza, la propia Beatriz Gutiérrez Müller filtró la versión de que no participaría en la elección universitaria, además de hacer público su respaldo a Lilia Cedillo.
El ridículo de Alfonso Esparza fue mayúsculo y grotesco.
Sin más piedras en el camino, la rectora Cedillo avanza con ritmo y bastante aire hacia la meta de la reelección.
Una reelección ganada con mucho trabajo, esfuerzo y dignidad.
Una noticia que no es noticia.
Es más bien: la crónica de una reelección anticipada.