Si hay algo contra los que los gobiernos, en sus tres niveles, no pueden luchar ni poner resistencia, es –justamente– los fenómenos naturales y los ecos de una tragedia
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
La fuerza de la naturaleza, como en aquel septiembre de 2017 cuando un sismo de 7.1 grados con epicentro en Axochiapan, Morelos, devastó a la entidad poblana, principalmente en la Sierra Mixteca, demostró una vez más lo endeble que somos frente a estas catástrofes.
Si hay algo contra los que los gobiernos, en sus tres niveles, no pueden luchar ni poner resistencia, es –justamente– los fenómenos naturales que pueden acabar con comunidades enteras, como sucedió este fin de semana en 23 municipios del estado, que fueron los principales afectados por las fortísimas lluvias que cayeron desde el pasado jueves.
El exgobernador Rafael Moreno Valle, quien siempre calculaba los impactos electorales de cada situación, programa o decisión pública o privada, siempre comentaba a sus más cercanos lo antes planteado: solo una catástrofe naturales puede provocar una crisis irreversible a los gobernantes.
Esto no quiere decir que los gobiernos se deben quedar de brazos cruzados ante las contingencias naturales, como son las temporadas de huracanes y tormentas, que año con año incrementan su fuerza y sus impactos.
No, los gobiernos deben mostrar que están preparados para cualquier imprevisto, que tienen planes de acción y reflejos para mitigar las afectaciones, apoyar a las personas que perdieron sus patrimonios o hasta a sus familiares y atender cada una de sus quejas en estos momentos tan delicados.
La presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Alejandro Armenta mostraron que, a pesar de que estas situaciones son atípicas y difíciles de controlar, la empatía, la rápida respuesta, la coordinación entre gobiernos y las fuerzas armadas y la eficiencia de los funcionarios puede revertir las crisis como éstas.
Y es que, las lluvias han dejado hasta este lunes en la entidad un saldo de 13 personas fallecidas, cuatro más desaparecidas, además, los daños se presentaron en 23 municipios y 17 están catalogados como muy severos, de acuerdo con la Coordinación Nacional de Protección Civil federal.
Además, se contabilizaron 19 puentes afectados en 11 municipios, 33 tramos carreteros dañados, los cuales se trabajan para restablecer en su totalidad.
En total, son más de 23 mil personas damnificadas en la entidad poblana.
Desde el primer minuto de la catástrofe que afectó principalmente a Veracruz y Puebla, Claudia Sheinbaum se apersonó en ambos estados para conocer todo a detalle.
Ahí pudo constatar qué gobernadores y alcaldes sí trabajan y quiénes no lo están haciendo y son repudiados por el pueblo.
La presidenta pudo corroborar y confirmar que ella cargó con muchos impresentables que fueron postulados en las elecciones del año pasado y que los cargos que hoy ostentan son gracias a ella, como el casi de la nefasta e indolente Rocío Nahle, quien ha estado a nada de ser linchada por los habitantes de Poza Rica, Tuxpan, El Higo el Temporal durante sus recorridos por estos municipios devastados.
Lo mismo sucedió con el alcalde de Huauchinango, Rogelio López Angulo, quien fue reprendido públicamente por Sheinbaum Pardo luego de que sus propios gobernados lo acusaron por no trabajar y ser un corrupto más que se enquistó en la 4T.
Insisto, las lluvias sacaron a flote toda la basura que hoy apesta a Morena y a sus partidos aliados.
En la otra cara de la moneda está el gobernador Alejandro Armenta, quien camino hombro a hombro con la presidenta Sheinbaum para solidarizarse y diseñar el plan de acción para recuperar lo antes posible a los 23 municipios afectados y apoyar a los más de 20 mil damnificados.
En la última mañanera, Armenta Mier informó que el gobierno de Puebla tiene un seguro para contingencias de más de 200 millones de pesos, pero existen recursos suficientes para atender a los damnificados.
Además, el mandatario aseguró que existen recursos propios suficientes del gobierno para atender la contingencia en la Sierra Norte de Puebla.
Sin el FONDEN esto es una verdadera luz de esperanza.
Se esté de acuerdo o no con el gobierno del estado, pero Alejandro Armenta demostró una vez más que es un político de territorio, cercano a la gente, con el conocimiento suficiente de la tierra y las localidades del estado y que tiene reflejos necesarios para atender este tipo de atipicidades.
Insisto, las lluvias hizo flotar toda la basura que abunda en Morena.
La tragedia y sus ecos.