Septiembre ha quedado marcado en la memoria colectiva de México por los devastadores terremotos que han ocurrido en este periodo.
El sismo de 1985, los temblores del 7 y 19 de septiembre de 2017 y el terremoto ocurrido en 2021 en Acapulco, todos ocurridos este mismo mes, han alimentado la creencia popular de que «tiembla más en septiembre». Incluso, algunos mexicanos han llegado a llamar este fenómeno «Septiemble». Pero, ¿hay realmente una relación entre septiembre y los sismos?
El geógrafo chileno Marcelo Lagos, comentó a DW que no hay evidencia científica que respalde la idea de que septiembre sea un mes particularmente propenso a los terremotos.

Si bien es cierto que varios eventos sísmicos importantes han coincidido con este mes, se trata más de una coincidencia que de un patrón.
Lagos explica que los grandes terremotos en México ocurren debido a la interacción entre la Placa de Cocos y la Placa Norteamericana, que acumulan energía en las zonas de subducción. Sin embargo, no hay una periodicidad exacta que pueda predecir cuándo ocurrirán.
El Servicio Sismológico Nacional también desmiente el mito. Según sus registros, los meses con más actividad sísmica suelen ser abril y junio, no septiembre.
Fenómenos atmosféricos y sismos: ¿Hay una conexión?
Otro mito común es la creencia de que el calor o ciertos fenómenos atmosféricos pueden desencadenar sismos. Sin embargo, no hay evidencia científica concluyente que respalde esta idea.
Aunque algunos estudios recientes sugieren que el cambio climático, al derretir grandes masas de hielo, puede influir en ciertos tipos de sismos, esto no se relaciona directamente con los terremotos más comunes que afectan a México.
Luces en el cielo y comportamientos animales: señales de un sismo
En cuanto a las luces que algunas personas han reportado ver antes o durante un terremoto, la explicación más aceptada es que estas luminiscencias se deben a cargas eléctricas liberadas durante la ruptura de las placas tectónicas, un fenómeno conocido como triboluminiscencia.
Aunque no todos los expertos están de acuerdo, los avances tecnológicos, como los videos capturados por testigos, han ayudado a comprender mejor este fenómeno.
Por último, se ha hablado mucho sobre el comportamiento de los animales antes de un sismo. Aunque algunos estudios sugieren que animales como los perros pueden detectar vibraciones sísmicas segundos antes que los humanos, esto no significa que puedan predecir terremotos con precisión.
El mito de «Septiemble»
A pesar de las creencias populares, los sismos no son más frecuentes en septiembre que en otros meses. Lo que sí es cierto es que México se encuentra en una región altamente sísmica, y los terremotos forman parte de su realidad geológica.
Fotos: Gran Angular Agencia / @AngularAgencia