Un video captado la madrugada de este 13 de agosto, muestra al volcán Popocatépetl rodeado por extrañas luces rojas conocidas como red Sprite, y a continuación te contamos qué son y cómo se producen.
En las últimas 24 horas, “Don Goyo” registró 95 exhalaciones, 236 minutos de tremor y 2 sísmos volcanotectónicos, por lo que el semáforo de alerta continúa en Amarillo Fase 2.
Sin embargo, lo que llamó la atención de los usuarios fueron las extrañas luces rojas que se observan en las imágenes del monitoreo captadas desde Altzomoni.
¿Qué es un red sprite?
Un red sprite es un tipo de descarga eléctrica que ocurre en la atmósfera superior, específicamente en la mesosfera, a altitudes que varían entre los 50 y 90 kilómetros sobre la superficie terrestre. Estos fenómenos se asocian a tormentas eléctricas intensas y suelen aparecer brevemente como destellos de luz rojiza, de ahí su nombre «sprite» (que en inglés puede referirse a un tipo de criatura mítica) y «red» (por su color).
¿Cómo se produce un red sprite?
- Descarga eléctrica en la tormenta: Los red sprites se generan a partir de la actividad eléctrica de las tormentas, en particular cuando ocurre un rayo muy potente entre la nube y el suelo, conocido como rayo positivo (porque transfiere carga positiva desde la nube hacia la Tierra).
- Diferencia de potencial: Cuando ocurre este rayo, se produce un gran desequilibrio en el campo eléctrico de la atmósfera. Este desequilibrio puede propagarse hacia arriba y afectar la atmósfera superior.
- Ionización en la mesosfera: En respuesta a este campo eléctrico perturbado, la mesosfera experimenta una rápida ionización, lo que genera el destello luminoso característico del red sprite. La ionización de los gases en esta región, principalmente nitrógeno, es lo que da lugar al color rojizo.
- Forma y estructura: Los red sprites suelen tener formas variadas, que pueden incluir columnas, filamentos, o estructuras en forma de medusa, y pueden extenderse verticalmente hasta decenas de kilómetros.

Observación y estudio
Los red sprites son difíciles de observar desde la superficie debido a su naturaleza efímera y su ocurrencia a gran altitud. Sin embargo, son más visibles en áreas con cielos oscuros y despejados, y a menudo son capturados en video por cámaras de alta sensibilidad.