El clima frío y lluvioso, ha provocado que a los poblanos se les antoje un alimento y bebida caliente, por lo que se reportó un incremento del 80 por ciento en la venta de atole y tamales en la capital poblana. Los favoritos de los poblanos son el de mole, rajas y jarochos.
En cuanto a los atoles, el preferido es el champurrado, en segundo lugar, el arroz con leche y en tercera opción de un sabor frutal. Los principales clientes de los puestos callejeros que comercializan el denominado «guajolocombo» son los trabajadores, estudiantes universitarios y personas de la tercera edad.

Normalmente, una persona se lleva dos tamales y un atole, o si lo prefiere, un tamal con torta, un pan de dulce y un vaso de esta bebida caliente. El horario en el que más se vende este alimento es de las 7:00 de la mañana a las 11:00 del día; sin embargo, en la temporada de lluvia, se extiende dos horas más, es decir, hasta las 2:00 de la tarde.
En solo una hora, al puesto de doña Mica, llegaron al menos 20 personas solicitando este paquete que es uno de los favoritos de los poblanos, por estas razones: es fácil de transportar, es un desayuno caliente y entra en la sección de comida rápida.
Otro sector que compra este desayuno son los taxistas y algunos transportistas, ya que por lo rápido que son despachados por los vendedores, lo califican como un desayuno práctico y perfecto para este clima.