Las alumnas de la secundaria Blandina Torres de Marín, ubicada en el municipio de San Andrés Cholula, destaparon una cloaca de por lo menos siete profesores acosadores y un practicante de psicología, quienes les ofrecían dinero, ropa, joyas, celulares y hasta inscribirlas a las mejores universidades de la entidad a cambio de tener relaciones sexuales, enviarles fotografías íntimas y tener tríos.
A decir de las más de 15 estudiantes perjudicadas, los señalados son: Roberto Maya, Alfonso Jiménez, Edgar Calderón, Antonio López, Miguel Sosa, Salvador Vásquez y Josué; sin embargo, a la lista se suma el psicólogo Giovanni.

Con lágrimas en los ojos, relataron que además de los mensajes, en diversas ocasiones recibieron comentarios morbosos, acercamientos excesivos y tocamientos en las aulas.
Esta mañana, padres y madres de familia se manifestaron afuera de la institución ubicada en Avenida Orión Sur en el número 1597, para exigir a las autoridades educativas la separación del cargo y la detención de estos sujetos que se aprovecharon de su autoridad en la escuela para hostigar y acosar a las menores de edad.
🔴 Este es el infierno que viven las estudiantes en la escuela secundaria Blandina Torres de Marín; insinuaciones, tocamientos y propuestas sexuales a cambio de dinero y celulares por parte de sus maestros.
— Milenio Puebla (@Milenio_Puebla) September 13, 2024
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«Con las niñas no», «Ni una estudiante más violentada» y «Ninguna niña se toca», fueron las consignas de los tutores, quienes no dejaron ingresar a ningún alumno para que no corriera riesgo dentro de las instalaciones.
Modus operandi de los profesores
En entrevista las víctimas relataron cómo eran abordadas por los abusadores, quienes las agregaban a redes sociales para comenzar una interacción con las menores, el primer paso era reaccionar a sus estados de manera privada, después respondían con halagos o emojis, y con ello iniciaban la conversación.
Una vez que lograban tener comunicación con las alumnas, trataban de sostener una plática «amigable», sin embargo, todo era parte de una estrategia, una vez que lograban ganarse la confianza de sus estudiantes comenzaban a subir de tono el chat, para después atacar con propuestas sexuales e intercambio de fotografías íntimas por dinero.

«Me ofrecía 15 mil pesos para poder hacerlo y para que no dijera nada y para que me callara me iba a comprar todo lo que yo quería y me iba a meter a la mejor universidad, pero, pues yo nunca quise porque tenía miedo, me decía que hiciéramos un trío con Alfonso, después consiguió mi número y me empezaron a mandar fotos por ahí», dijo una de las estudiantes.
No todo quedaba atrás de la pantalla, ya que durante la estancia de las menores en la escuela las buscaban para hacerles comentarios sexuales, las incitaban a no asistir a clases para tener videollamadas e incluso las seguían a casa y se aparecían por «casualidad», en reuniones o fiestas de los jóvenes.
«Nos decían cosas morbosas y siempre se fijaban en nuestro cuerpo y se nos juntaban mucho, y el psicólogo Giovanni, nos pedía fotos y por un tiempo nos iba siguiendo por la zona en donde yo vivo, a fiestas, se sentía la mirada, nos iba siguiendo siempre, nos seguía a todas partes y nos pedía las fotos», relató otra víctima.

Fotos: Leslie Mora