El gobernador de Puebla, Sergio Salomón Céspedes Peregrina, consideró que es necesario supervisar el contrato de la empresa Agua de Puebla para Todos, con el objetivo de garantizar que la prestación del servicio de agua y alcantarillado sea en favor de los ciudadanos y no de intereses privados.
Esta declaración se dio luego de que el gobernador electo, Alejandro Armenta Mier, revelara que poner fin al contrato de concesión de la empresa costaría al estado 8 mil millones de pesos, más las sanciones correspondientes por la terminación anticipada del acuerdo.
Sergio Salomón recordó que, durante la administración de Miguel Barbosa, se llevó a cabo una renegociación del contrato, originalmente firmado en el periodo del morenovallismo, logrando cambios significativos en favor de la población.
Entre los ajustes mencionó la reducción del incremento tarifario permitido a la concesionaria, que pasó de un 34% a un 4%.
El gobernador subrayó que tanto él como Armenta coinciden en que las decisiones deben priorizar el bienestar de los ciudadanos.
«Hay que seguir dándole seguimiento para que haya un cumplimiento puntual, que haya un equilibrio, que haya servicio para la ciudadanía», afirmó.