La percepción de inseguridad en la capital poblana llegó al 76.2% en septiembre, según la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), manteniéndose como una de las ciudades con mayor temor entre sus habitantes.
A pesar de una ligera disminución de 0.5% en comparación con los resultados de julio, la cifra refleja que más de tres cuartas partes de los poblanos se sienten vulnerables ante la delincuencia.
Este dato marca el cierre del trienio de Adán Domínguez Sánchez como alcalde interino, periodo en el que la percepción de inseguridad en la ciudad se mantuvo por encima del 70%.
El aumento de robos a transeúntes, asaltos en transporte público y homicidios violentos han sido algunos de los factores que han intensificado la sensación de inseguridad.
En enero de este año, la percepción era de 74.4%, pero en los últimos nueve meses ha registrado un incremento sostenido.
La capital poblana supera en percepción de inseguridad a otras ciudades como Acapulco, que enfrenta una crisis de violencia provocada por el narcotráfico, con un 73.8%, y a las 16 alcaldías de la Ciudad de México, donde la más insegura, Xochimilco, se ubica con 72.6%.