Por: Esteban López / @Estevanz01
Después de 15 años, la periodista Lydia Cacho podrá tener un alivio con la captura de uno de sus verdugos, el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, quien ya fue detenido y será juzgado por el delito de extorsión.
Aunque aún siguen prófugos el empresario Kamel Nacif y el ex director de la Policía Judicial, Adolfo Karam Beltrán, Mario Marín pasará sus días en prisión en Cancún, lugar donde fue girada la orden de aprehensión en su contra.
El priista se escondía en la casa de su hermana en Acapulco, lugar donde fue detenido para ser trasladado a la sede de la Fiscalía General de la República (FGR) de Guerrero y posteriormente trasladado a Cancún, Quintana Roo.
El caso Marín-Cacho
“Los demonios del edén” fue el libro que publicó la periodista Lydia Cacho en el que reveló una red de pornografía infantil que involucraba al empresario de origen libanés, Kamel Nacif y Jean Succar Kuri, amigos del exgobernador poblano.
Tras la publicación, Nacif demandó por difamación y calumnia a la periodista y fue detenida el 16 de diciembre de 2005 por órdenes de Mario Marín en Cancún. Después fue trasladada a Puebla.
Cacho narró que, durante su traslado al estado de Puebla, fue torturada, también cuando ingresó al penal de San Miguel en la Angelópolis.
En enero de 2006, la periodista fue absuelta de los delitos que la acusaban e inició un procedimiento en contra de sus agresores.
Sin embargo, por años estuvo exiliada del país, incluso el gobierno de Enrique Peña Nieto tuvo que ofrecerle seguridad privada y un chaleco antibalas porque fue amenazada de muerte.
En 2014, la extinta Procuraduría General de la República (PGR) capturó a José Montaño, uno de los policías que la torturó, el otro continúa prófugo.
En 2016, la también escritora presentó una petición al Comité de Derechos Humanos de la ONU para que revisarán su caso.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador ofreció disculpas públicas a Lydia Cacho por el caso y en abril de 2019 fue girada una orden de aprehensión contra Mario Marín, Kamel Nacif, Karam Beltrán, Hugo Adolfo y Juan Sánchez Moreno, ex comandante para el Cumplimiento de Mandamientos Judiciales de la entonces Procuraduría de Puebla.
Éste último fue detenido y sentenciado por el delito de tortura, mientras que los demás implicados continuaban prófugos.
El exgobernador, Nacif y Karam promovieron amparos para evitar ser detenidos, sin embargo, en octubre de 2020 el tribunal de Quintana Roo resolvió estos amparos.
Finalmente, tras 22 meses de estar escondido, Marín fue detenido en la colonia Cumbres de Figueroa en Acapulco para ser trasladado a Cancún, donde será juzgado por el delito de tortura.