Prácticamente ocho meses después, la UDLAP será abierta de nueva cuenta
Osvaldo Macuil / @OsvaldoMacuil
El 29 de junio del año pasado, la Policía Estatal tomó las instalaciones de la Universidad de las Américas Puebla a solicitud de un juez, pues se nombró a un nuevo patronato encabezado por Horacio Magaña, debido a que se desfalcó a la Fundación Mary Street Jenkins y el patrimonio se envió a paraísos fiscales.
Prácticamente ocho meses después, la UDLAP será abierta de nueva cuenta, pues los nuevos patronos nombrados por la Junta para el Cuidado de las Instituciones de Asistencia Privada del Estado cedieron el control al grupo de la familia Jenkins encabezado por la rectora interina Cecilia Anaya Berrios.
El conflicto inició porque los herederos de William O. Jenkins se llevaron a Panamá 750 millones de dólares que conformaban el patrimonio de la Fundación que controla la UDLAP.
Los integrantes de esta familia están prófugos de la justicia y la universidad estuvo controlada varios años por Luis Ernesto Derbez Bautista, quien en agosto se convirtió en prófugo de la justicia por el desfalco de 100 millones de pesos de la UDLAP, los cuales sacó con empresas fantasma.
A lo largo de ocho meses, se han tenido momento clave en el proceso para determinar cuál de los dos patronatos es el legitimo ante las autoridades, el de la familia Jenkins o el que encabeza Horacio Magaña.
El 12 de julio, presentaron a Armando Ríos Piter, como el nuevo rector de la UDLAP, quien inclusive tuvo reuniones con la SEP de Puebla.
A lo largo de estos meses continúo el proceso legal y la incertidumbre en torno al regreso a clases prevaleció, por lo que se conformó un movimiento estudiantil para exigir la liberación del campus.
A inicio de año, los alumnos de la UDLAP salieron a las calles y cerraron la Recta a Cholula y el Periférico Ecológico.
El nuevo patronato acudió ante un juez para pedir que se reabriera el campus, lo cual fue ratificado. Sin embargo, el grupo de Cecilia Anaya se negó.
Durante varias semanas, argumentaron que un juez debía acudir y entregarles mediante una diligencia el campus de Cholula.
Una vez que Ríos Piter renunció a la rectoría de la UDLAP, la familia Jenkins aceptó y por fin este 24 de febrero acudieron al Poder Judicial del Estado a recibir el control de la institución.
Será el 28 de febrero cuando se retomen las clases presenciales.