El arranque de 2024 ha sido un periodo marcado por la desgracia para Audi y sus empleados, con una sucesión de eventos desafortunados que han sacudido a la empresa.
Entre enero y marzo, la compañía ha enfrentado una huelga, un trágico accidente en el transporte de los obreros y una peligrosa fuga de gas en su planta ubicada en San José Chiapa.
La tensión comenzó el 24 de enero, cuando los trabajadores de Audi iniciaron una huelga en rechazo a una propuesta de aumento salarial. El paro laboral se prolongó hasta el 18 de febrero, tras la oferta de un incremento del 10.2% por parte de la empresa.
Sin embargo, el saldo fue desalentador, con una caída en la producción de más del 60%, lo que representó la pérdida de cerca de 20 mil unidades del modelo Q5.
El informe más reciente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre la industria automotriz reveló que, durante el primer bimestre del año, Audi solo logró ensamblar 9 mil 814 unidades, reflejando el impacto negativo de la huelga en sus operaciones.
La tragedia golpeó nuevamente el 10 de marzo, cuando un autobús ADO que transportaba a empleados de Audi se vio involucrado en un choque en la carretera federal hacia San José Chiapa. Cinco trabajadores resultaron heridos, y lamentablemente, días después se confirmó la muerte de uno de ellos, según informó el Sindicato de la empresa.
Para agravar la situación, el 22 de marzo se registró una fuga de gas dentro de la planta de Audi, desencadenando una explosión. Aunque inicialmente se reportó la muerte de un trabajador de una empresa proveedora y dos heridos, el Sindicato de Audi posteriormente desmintió el deceso, asegurando que los lesionados estaban fuera de peligro.
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