El gobierno de Puebla cerrará siete centros penitenciarios municipales en un proceso de reorganización del sistema penitenciaria, lo cual se emitió un decreto en el Periódico Oficial del Estado.
El acuerdo de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), establece que los Centros de Reinserción Social de Atlixco, Chiautla de Tapia, Izúcar de Matamoros, Tetela de Ocampo, Tecali de Herrera, Chignahuapan y Zacatlán dejarán de operar.
Según el acuerdo, la Subsecretaría de Centros Penitenciarios se encargará de llevar a cabo las acciones de reubicación de las personas privadas de la libertad que actualmente se encuentran en estos penales municipales.
Los reclusos serán trasladados a otras instituciones penitenciarias en el estado, bajo un proceso que garantizará el respeto a sus derechos humanos y su seguridad.
La medida, que forma parte de una reestructuración del Sistema Penitenciario del Estado, también involucra a autoridades como el Tribunal Superior de Justicia, la Fiscalía General del Estado y la propia SSP, quienes deberán coordinarse para ejecutar este cierre y las reubicaciones de manera efectiva.
Diagnóstico de la CNDH influyó en la decisión
El acuerdo estatal hace referencia al Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2022 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), que detectó diversas deficiencias en las condiciones de vida de las personas privadas de su libertad en estos centros.
Entre los aspectos señalados por la CNDH se encuentran la falta de infraestructura adecuada, el hacinamiento y la falta de programas efectivos de reinserción social.