La calle 14 Poniente entre 3 y 7 Norte, es la corona del sexo servicio
Leslie Mora / @LeslieMora22
En el Centro Histórico de Puebla, son al menos seis zonas en las que tres agrupaciones de sexoservidoras operan en la vía pública, en pequeños hoteles, casas de cita y locales. Sus tarifas van desde 150 a 300 pesos por quince minutos.
A través de un recorrido que realizó El Incorrecto, se pudo constar que la calle 14 Poniente entre 3 y 7 Norte, es la corona del sexo servicio, ya que en esta zona las mujeres se ubican en la vía pública para atraer a sus clientes y después llevarlos a los hoteles cercanos como ‘Villa del Mar’, ‘Hotel Río’ y ‘Hotel June’.
En esta área, las mujeres dedicadas a este oficio son vigiladas por hombres que se encuentran en las azoteas de los edificios y que rodean estas calles, e incluso tienen comunicación vía grupos de WhatsApp para reportar cualquier anomalía o personas sospechosas. Las tarifas en estas vialidades van desde 180 y hasta 300 pesos.
El conocido ‘Callejón de Variedades’ ubicado en la 2 y 4 Poniente, reúne a un grupo de al menos 60 mujeres que se dedican a este oficio, las sexoservidoras se ubican en un hotel escondido al interior de este corredor, asimismo, en dos locales en los que se albergan y son visitadas por hombres que buscan algo más discreto en la zona.
Dicho hotel no tiene nombre y en su exterior solo hay unas lonas que dicen el tiempo y precio por adquirir una habitación, sin embargo, una mujer de aproximadamente 55 años a la que nombran «Lulú», es a quien le piden fichas para ingresar a un cliente a este inmueble.
Sobre la calle 4 Poniente y 5 Norte en la plazuela de Sor Juana Inés de la Cruz que se ubica junto al Hotel San Ángel y es ocupado por sexoservidoras que se extienden hasta la plaza La Victoria, a unas calles del zócalo capitalino.
Asimismo, fueron tomadas las calles 6 Poniente, 5 Norte y 4 Poniente y por último la 10 Oriente a unos pasos del Bulevar 5 de Mayo en donde operan mujeres mediante ‘casas de citas’ y locales disfrazados de negocios en los que hombres entran en búsqueda de sexo servicio.
Modus operandi del sexo servicio en el Centro Histórico
Sin duda, la vía pública se volvió el mejor sitio de cacería para los hombres, por lo que ubicarse sobre las banquetas, convierte este oficio en una selección de mujeres, pues en un día, una sexoservidora llega a tener hasta doce clientes.
En cambio, los hoteles, locales y casas de cita son sitios más discretos para los clientes, sin embargo, en estos lugares los precios incrementan ya que las sexoservidoras se agrupan en un círculo y los clientes van escogiendo a la mujer que más les guste.
Los precios van desde los 150 pesos hasta los 300 por quince minutos de encuentro, en sólo una posición y con el uso obligatorio de un método anticonceptivo.
Grupos de Sexoservidoras
En el primer cuadro de la ciudad se ubican al menos 500 sexoservidoras, que integran tres agrupaciones la primera y la más grande «Mujeres de la 14 A. C.» de la calle 14 Poniente, la Unificación de Sexoservidoras del Centro Histórico de Puebla, liderada por Lourdes Hernández quien fue detenida hace unos meses y el grupo de las chicas del Callejón de Variedades.
Los tres grupos de mujeres se han negado a ser reubicadas del Centro Histórico de Puebla, pues afirmaron que sus clientes ya identifican donde se ubican y es a única forma de llevar un sustento a casa.
Claudia Rivera dejó crecer el sexo servicio hasta en menores de edad
Durante el trienio de la ex alcaldesa Claudia Rivera Vivanco, el sexo servicio en el primer cuadro de la ciudad de fue acercando al zócalo, pero eso no fue lo peor, ya que cada vez se observaban a menores de edad en las calles ofreciendo su cuerpo a cambio de dinero durante la crisis económica del Covid-19.
Las edades más comunes eran desde los 15 años en adelante, e incluso las mismas mujeres señalaron que la mayoría de niñas y adolescentes eran foráneas y obligadas a trabajar en este espacio por padrotes, quienes les cobraban una cuota diaria y hasta derecho de piso.
El gobierno de la cuarta transformación, sólo se acercó dos veces con las sexoservidoras una para entregar cubrebocas y otra para tratar de dialogar, sin embargo, no fue posible.
Acciones para apoyar a sexoservidoras
La administración del alcalde Eduardo Rivera Pérez, busca regular a las mujeres dedicadas a este oficio y reubicarlas en 16 casonas del Centro Histórico de Puebla, con el objetivo de evitar trata de blancas, explotación e inseguridad en el ejercicio de este oficio.
Asimismo, a través de la Secretaría para la Igualdad Sustantiva de Género, se propuso tomar talleres de otros oficios, orientación psicológica, médica y hasta una bolsa de trabajo para salir de la informalidad.