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Por Osvaldo Macuil / @OsvaldoMacuil
Las ciclovías por las que Puebla se volvió tendencia nacional, se convirtieron en el nuevo escándalo de corrupción de la alcaldesa Claudia Rivera Vivanco, quien actualmente busca reelegirse por un trienio más en el cargo.
En primer lugar, el gobierno municipal compró delineadores de ciclovía, en los cuales se estampó el logo del Ayuntamiento de Puebla, tal y como ocurría durante los gobierno morenovallistas.
En 2016, se ejecutó la construcción de la ciclovía universitaria que conectaba al Centro con Ciudad Universitaria. Este proyecto, estuvo financiado por el Ayuntamiento, el gobierno estatal de Rafael Moreno Valle y la BUAP.
En los delineadores que aún se encuentran en la zona de la 14 Sur, aún están los delineadores azules con los logos de las tres administraciones.
Mientras que los que se encontraban en el Centro, fueron sustituidos por los del gobierno de Claudia Rivera.
La licitación
El Ayuntamiento de Puebla gastará hasta 4 millones de pesos para adquirir delineadores de ciclovía, los mismos con los que los poblanos han tropezado en la esquina de la 7 sur y 13 poniente.
El gobierno municipal a cargo de Claudia Rivera Vivanco emitió un contrato abierto para adquirir esta infraestructura vial.
El monto mínimo que pagarán es de un millón 867 mil y el máximo de 4 millones 667 mil 517 pesos.
La empresa ganadora fue Enerveral, la cual vendió en 725 pesos cada uno de los delineadores que se han colocado en las ciclovías.
En caso de que el Ayuntamiento de Puebla pague el monto más alto del contrato, comprarán más de 6 mil bolardos.
Las irregularidades de la empresa
De acuerdo con una investigación de El Incorrecto y Almanaque, la empresa Enerveral S. de R.L. de C.V., la cual ganó la licitación, fue constituida en enero de 2019, tres meses después del arranque de la administración de Claudia Rivera.
En septiembre de 2020, el Ayuntamiento emitió el fallo sobre la licitación para la compra de delineadores para ciclovías, los cuales se han vuelto virales debido a que varios poblanos han caído con ellos en la esquina de la 7 Sur y 13 Poniente.
Fue hasta diciembre de ese mismo año, cuando los dueños de la empresa aumentaron el objeto social y comenzaron a ofertar la comercialización de señalética vial, lo cual deja ver las irregularidades que se cometieron para contratar a Enerveral.
Su objeto social era múltiple, pero destacaba la compra, venta, y distribución de calentadores solares. Además de plomería, ferretería, instalación de muebles sanitarios, equipo industrial y del sector de la construcción.