Más de 60 elementos de los diferentes cuerpos de emergencia del estado de Puebla, fueron certificados en el protocolo de «Extracción de Víctimas en caso de accidentes vehiculares», que tiene como objetivo salvaguardar la vida de quienes se vieron involucrados en choques, volcaduras y carambolas.

De la mano de instructores certificados, implementaron diferentes técnicas y estrategias especializadas, así como trabajo coordinado con todos los integrantes de las corporaciones con el objetivo de salvaguardar a los poblanos.
En entrevista, el titular de Protección Civil Municipal (PC), Gilberto González Labastida, señaló que el principal el objetivo es mejorar las técnicas para disminuir el índice de víctimas mortales por este tipo de percances.

«Hacer un apuntalamiento correcto y un aseguramiento de los vehículos en número uno, dos tener perfectamente la protección personal del equipamiento de la gente que viene a trabajar y que hagan la extracción del paciente de una forma rápida, segura y con la herramienta correcta, aquí no se trata de ejercer fuerza, se trata de ocupar equipos hidráulicos y herramientas correctas para que no pongamos en riesgo a las personas que hacen este tipo de trabajo», dijo el funcionario municipal.
Elementos de la Cruz Roja, Protección Civil Municipal, Bomberos de Puebla, Caminos y Puentes Federales (Capufe), así como bomberos de la armadora Volkswagen, participaron en cuatro estaciones en las que los escenarios fueron choques y volcaduras en los que había personas prensadas, lesionadas e inconscientes, mismas que tenían que ser rescatadas.

En entrevista, el sub coordinador del área de Rescate Urbano de la Cruz Roja, relató que durante sus 45 años de trayectoria, ha puesto en riesgo su vida para salvar a otras personas, aseguró que la gratificación más grande es saber que volverán a reunirse y abrazar a sus familiares.
«Un servicio que tuvimos en la pista Perote, empezamos a trabajar a las 11 de la noche y terminamos de trabajar a las 6:00 de la mañana, fue un choque en donde estaba involucrado un niño de nueve años, logramos sacarlo vivo, nos costó mucho trabajo pero salió vivo», dijo el sub coordinador.
El principal objetivo de este ejercicio y capacitación es mejorar los procedimientos para salvar más vidas, ya que con la fabricación de nuevos vehículos se modifican las maniobras y técnicas para librar de peligro a las víctimas.